jueves, 10 de marzo de 2011

Medicina

Nací en 1961, llovía. Cuando era pequeño mi madre murió de trombosis cerebral, se hubiese podido haber curado aunque un conocido político le pasó lo mismo veinte minutos después. Mi madre llegó antes, pero la operaron después. No llegaron a tiempo, falleció... llovía ese día. A partir de ahí me pasé la vida estudiando medicina. A los 26 me gradué con una de las mejores notas de la clase. Fue entonces cuando empecé a trabajar.




Me pasé diez años trabajando como médico. Me di cuenta de que todo era pura política y prestigio, me di cuenta de que nos ocupábamos antes de la gente adinerada o de la gente conocida que de las demás personas, me di cuenta de que dábamos prioridad. No puede haber prioridad entre dos personas biológicamente similares. Me harté. Ese día abandoné el trabajo, ese mismo día llovía.

Busqué trabajo, pero no era fácil puesto que me consideraban "excéntrico". Quería salvar vidas, no conseguir prestigio. Me dediqué a la investigación, en un pequeño lavoratorio. Queríapoder ayudar de verdad.

Con el lavoratorio de investigación apenas contábamos con capital para poder investigar sobre enfermedades perfectamente curables que matan cientos de personas por día. Ningún inversor estaba interesado en ello, no querían oír nada que no sea métodos de adelgazamiento pasivos o de métodos que te enmascaran superficialmente la edad. Me cansé. Abandoné la investigación, ese mismo día llovía.

Ahora estoy apunto de despegar en dirección a Mozambique, ahora el cielo esta despejado. Espero poder ayudar, espero poder salvar vidas, espero no volver a ver la lluvia en mucho tiempo.

Odio la lluvia.


Fin

lunes, 7 de marzo de 2011

Desde la entrada

Vaya, si señor, lo he visto. Ahora después de verle por fax lo tengo bastante claro.




Se llama Bruno Gama y trabaja aquí desde hace varios años, en el complejo B si no me equivoco. Es un tipo muy serio y reservado... y bastante extraño.

Bastante extraño no por su forma de ser, que tampoco es muy normal en sí, sino por sus acciones. Verá, como usted sabe, vigilo este sitio ocho horas al día desde hace unos quince años, entonces por lo tanto le veo todos los días ¿me entiende?.

Bueno, es igual, resulta que este señor no sólo acude a este complejo en su horario laboral, sino que también acude algunos fines de semana por la noche, horario muy extraño.

Lleva unos meses viniendo a esas horas, él me cuenta que viene a hacer "horas extra".

Claro que le dejo pasar, el tiene el carnet de trabajador y yo tengo la obligación de abrir la puerta del complejo, son cuestiones estructurales básicas en la empresa. Pero no son los horarios lo que más me inquieta.

En primer lugar, por las noches nunca se dirige a su complejo laboral, siempre va en dirección a la zona de almacenes, una zona donde nunca nadie suele pasar mucho tiempo.

No, no he conocido a otro trabajador que tenga interés especial este lugar.

¿Cuánto tiempo pasa? No lo sé, nunca lo supe. Le veo venir siempre todas esas noches, pero nunca le he visto salir.

No señor, en este complejo no hay otra salida ni vía de escape que no sea la mía, se lo aseguro. Y no, nunca le he visto salir, nunca, pero aun así lo veo siempre.

No me pregunte a mí cómo, pregúnteselo a él en todo caso... Pero ahora que lo pienso fue justo el fin de semana pasado cuando pasó algo particularmente extraño.

Resulta que entra con su habitual furgoneta a una de estas horas extrañas, le dejo pasar.

No, no puedo seguirle, mi obligación es quedarme aquí, si alguien se da cuenta de que abandono mi puesto para seguir a otro me voy a la calle enseguida.

Da igual, lo que ocurrió es que, mas o menos, tres horas más tarde acude otro coche diferente. Pero el conductor era el mismo, el conductor era Bruno Gama.

No, no le vi salir de aquí, se lo aseguro, además su propia furgoneta seguía estacionada en el parking del complejo. ¿Que qué se hace ahí? Sólo sé que es un centro de desarrollo I+D, aunque nunca he visto ningún avión, ordenador o microondas salir de aquí, ¿sabe?.

No, espere, cálmese. Se lo aseguro, era la misma persona. No sólo llevaba el mismo traje y peinado, -la misma apariencia- sino que también se comportaba y comunicaba igual. ¡Por si fuera poco hasta me enseñó su identificación!

¿Qué me dijo? Que venía a hacer "horas extras". Después me guiñó el ojo, parecía de muy buen humor.

¿Que qué hice? le abrí la puerta, por supuesto.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Russians



Esto es una mierda. Ya pasaron cuarenta años, cuarenta malditos años. No se dan cuenta de nada, creen que nos da igual, que no nos importa nada... ¡Falacia!. No sólo hay agentes, espías, bombas, cohetes, satélite... No sólo hay información, también estamos nosotros.

Guerra fría, guerra de información, guerra estática, guerra de especulaciones, en definitiva, guerra cerrada y sin diálogo.

A lo largo de estos 40 años hemos vivido con miedo, con miedo a las bombas de Oppenheimer, conmiedo a volver a enviar a nuestros hijos a guerras inútiles como la de vietnam. Nos eseñan a odiar, nos enseñana a odiar a lo diferente. Nos enseñan a odiar a Gorvachov, a Fidel, a todos los comunistas.

¿Para qué tanto odio? ¿Qué más da que ellos son comunistas? ¿Por qué debemos jugar con la bomba atómica con la bomba H? ¿Por qué no hablar como hermanos?

Estoy harto. A la mierda la ideología. Poseemos la misma biología, todos somos seres humanos, todos somos iguales.

Ellos también aman a sus hijos, o al menos eso espero.

jueves, 24 de febrero de 2011

Pena de muerte

-¿Y en tu país hay asesinos?

-Ya no, los matamos a todos.




-¿Por qué?

-Por asesinos.

-¿Pero usetdes no están haciendo lo mismo?

-No, es diferente. Ellos lo hacen por maldad, nosotros por justicia.

-Entonces ¿es justo asesinar a un asesino?

-Asesinar no... ejecutar sí.

-¿Que diferencia hay?

-La intención, cuando uno asesina es por pura maldad, cuando nosotros ejecutamos a los asesinos es por precaución.

-¿Precaución a qué?

-¡Pareces tonto! precaución a que sigan matando, a que sigan jodiendo familias.

-¿Y si mataron por necesidad o porque no les quedaba otra?

-Nunca hay necesidad de matar.

-Eso ya lo sé, pero a lo mejor mataron en su defensa propia o porque les estaban arruinando la vida...

-Eso no importa, lo importante es que asesinaron y tienen que pagar por ello...

-Con su vida, ya. Pero vosotros ejecutando a los asesinos no hacéis más que "abaratar" la vida y su valor.

-Al contrario, hacemos mostrar a "los malos" lo caro que pueden pagar por arrebatar una vida.

-¿Cuántas personas mataron cada uno de los ejecutados?

-Casi todos mataron a una persona, lo suficiente para ir a la silla eléctrica.

-¿Cuántos delincuentes has ejecutado a lo largo de tu vida?

-Casi un centenar. Todo por la justicia.


FIN

lunes, 21 de febrero de 2011

Apocalipsis Zeta

El incidente, ahora llamado día H, comenzó el seis de junio de 2020 en Maryland, EEUU. La siguiente información fue extraída del FBI (o lo que quedaba de él) poco despues del final de los acontecimientos.




EL COMIENZO


James Borgman, quien se había criado en medio del campo con su familia ortodoxa judía, descubre que la torá anuncia un inminente apocalipsis zombie que debastará a casi toda la raza humana.

En un intento por salvar la especie, compra un terreno y construye un bunker-laboratorio para buscar una posible medida preventiva. Contrata para ello a dos bioquímicos, también judíos.

El seis de Junio del 2020 James Borgman se convierte, por accidente, en el primer zombie que se ha registrado, después de más de quince inyecciones de diferentes "vacunas preventivas".

La torá es infalible.


LA CURA

Bob Milner de Chicago, Illinois, un joven dependiente de videoclub, se había críado viendo películas de zombies. Gracias a su trabajo se vio todas las películas de zombies que existen.

Una mañana antes del día H, Bobby fue abandonado en el McDonalds por "su chica". Pocas horas después le confirman que padece una fuerte diabetes hereditaria. En ese instante deseó que el mundo se fuese al carajo, que hubiese un apocalipsis zombie, para que el mundo le deje en paz y todo se acabara.

Para su alegría al cabo de seis días los zombies arribaron a Chicago acabando con todo. Con todo, menos con Bobby, a él ni le habían tocado, a él le habían ignorado. Atónito, buscó a alguien en su misma situación, pero sólo encontró a uno: su padre. Lo siguiente que hizo fue llamar a la policía.


EL MAÑANA


Tras el suceso de Robert Milner se descubrió que los zombies rechazaban toda sangre que no tenga insulina. No tardó mucho el gobierno en actuar.

En 2028, los zombies acabaron con casi toda la población mundial. Sin embargo un grupo de embriones fecundados con el gen de la diabetes ya se ha desarrollado. Cuando cumplan los diez años, estas personas empezarán con la caza de zombies. Se estima que en el 2080, el 81 por ciento de la población global será diabética

Hay futuro para la humanidad, un futuro sin insulina.


FIN