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martes, 10 de mayo de 2011

A mí que nada se me olvida...

Me acordé en mis estudios, me memoricé todos los temas. Me acuerdo de mis buenas notas, me acuerdo aun del contenido de cada temario. Me acuerdo de cada uno de mis nuevos y viejos profesores y alumnos, me acuerdo de sus nombres y apellidos, me acuerdo de cada una de sus caras. Me acuerdo de sus cumpleaños.

A mí, a mí que nada se me olvida

Aun me acuerdo de cada gol, de cada partido visto y vivido. Me acuerdo de cada jugador, me acuerdo de su trayectoria deportiva. Me acuerdo de cada copa, liga y de su correspondiente ganador en su correspondiente año. Me acuerdo de cada entrenador y árbitro.

A mí, a mí que nada se me olvida.

Me acordé de toda la historia, me la memoricé, me acuerdo de cada noticia vivida, me acuerdo de donde y cuando pasó cualquier acontecimiento, evento, crisis, cataclismo. Me acuerdo incluso de la fuente que me dio esa información.

A mí, a mí que nada se me olvida.

Me acordé de los cuatro tomates, del los tres pimientos rojos, del otro verde, de la ristra cebollas, de los packs de leche y de agua, del ketchup, la mayonesa, el pan, del pan lactal, de la nata, la sal, el pescado (filetes de meluza), de la carne picada, las chuletas de cerdo, del pack de gelatinas, de los paquetes de arroz y macarrones, del tomate frito, de las judías, del champú, y hasta de la valleta y de la pasta de dientes.

A mí, a mí que nada se me olvida.

Pero, aun así...

Se me olvidó que ya no estás
A mí que nada se me olvida.

Se me olvidó que ya ni me recordarás.
A mí que nada se me olvida.

Se me olvidó que tengo una herida.
A mí que nada se me olvida.

Se me olvidó que va a volver a sangrar.
A mí que nada se me olvida.

Se me olvidó que no te llore.
A mí que nada se me olvida.

Se me olvidó que te perdí en las sombras escondidas.
A mí que nada se me olvida.


Se me olvidó que te olvidé,

A mí, a mí que nada se me olvida.


Fin

martes, 15 de marzo de 2011

Niños

Por fin llegó la hora de que Ferran salga del colegio. Mario, como de constumbre, le espera siempre en la salida desde que ambos iban a cuarto. Mario portaba su uniforme de siempre. Ferran, aunque estrenaba mochila nueva parecía bastante preocupado.


-Hola Ferran ¿Que tal tu primer día de cole? A mi me fue fantástico en mi escuela, ser de quinto es lo mejor, eres de los mayores en el patio, mola mucho.

-Si...-Dijo en un tono seco, apenas le hacía caso alguno.

-Fer, ¿Qué te pasa? Veo que apenas me miras a los ojos ¿Pasa algo tío?

-Oye Mario... no, nada. No debería hablar contigo.

-¿Cómo? Pero si eres mi mejor amigo, te conozco desde que tenías seis años.

-No... Es que...- Se calló de nuevo, bajó la mirada y aceleró el paso. Mario también subió el ritmo.

-¿Es que qué? ¿qué ocurre, Ferran? ¿qué te ocurre?

-Mira Mario, he estado con mis padres y con el psicólogo del colegio...

-¿Estás enfermo?

-No, sí... bueno no del todo...-Parecía que tenía miedo, miedo a decir algo importante.

-Oh vamos! No tengas miedo Ferran, no te diré nada malo, para eso somos mejores amigos.

-¿Me prometes que no te enfadarás y que lo aceptarás?

-Prometido cocido.

-Verás Mario... Tú no existes.

-...¿Cómo?

-Tú no existes, formas parte de mi cabeza... o así me lo explicó el psicólogo.

-¿Psicólogo? Pero si soy tu mejor amigo...

-Me lo han explicado... Mis padres no te han visto nunca.

-¿Cómo que no? ¡Si me pasé el fin de semana entero en tu casa!

-Ya lo sé... como todos los fines de semana. ¿No lo ves? ¿Cómo me explicas que nunca he ido a tu casa?

-Oh, pero si sabes que vivo en la otra punta de la ciudad...

-Sin embargo me esperas todos los días al salir de clase en la entrada cuando tú nunca vas al colegio...

-¡Sabes que mi horario es diferente y acabo hora y media antes!

-lo sé, lo sé...Pero siempre llevas el mismo uniforme escolar.

-Pero si es la ropa que tengo que llevar siempre.

-Vale, pero es que incluso en el nombre, incluso en el nombre...

-¿Qué mi nombre no existe?

-No es eso...Te llamas MARIO IGANI, pero si cambiamos el orden de las letras obtenemos IMAGINARIO.

-Ferran, tú no les creerás ¿verdad?

-Créeme, me cuesta muchísimo....

-Cuando fuimos al río y cazamos ranas, cuando lanzamos el cohete a la casa del señor Berruguete, cuando hemos cocinado un pastel hecho con muchísimo azúcar...

-Lo hemos hecho, pero lo que pasa es que se supone que tú no estabas.

-¿Cuando te apoyé en tus momentos dificiles, tampoco estaba?

-...

-Eres mi mejor amigo Ferrán, ¿Ahora que va a pasar?

-No lo sé, NO LO SÉ...

-...

-...

-¿Te acuerdas, Fer, de la primera vez que nos conocimos? Te sorprendiste de cómo un niño desde la nada apareció en ese lugar...

-Sí, fue bastante raro.

-Quizás a la nada iré...

-¿Por qué Mario? ¿Por qué lo aceptas? ¿Por qué no te enfadas?

-Te lo he prometido Fer...- se da media la media vueltay se marcha en la otra dirección.

-¿Dónde vas? -se detiene para contestar.

-A mi casa.

-Pero volverás mañana... ¿Verdad? puedo fingir que no existes delante de los mayores...- a Ferran se le empezó a humedecer los ojos. Sí, estaba llorando.

-No, no puedes...-continua siguiendo el trayecto .

-Mario, -esperó a que se girase. Le vio la cara, sus ojos también estaban húmedos, estaba llorando- No te olvidaré...

-¿Me..me lo prometes?

-Prometido cocido.

Y se fue


Fin

lunes, 14 de marzo de 2011

Un día como hoy

Fue un día como hoy cuando el Dr. Figueres me dijo seriamente a la cara: "Usted padece esquizofrenia".


Al principio no lo creí, al principio me pareció una broma muy pesada, me reí mucho. Al poco paso del tiempo lo acepté, empecé a sentir rechazo y miedo. "Que le voy a decir a mi esposa y a mi hijo" dije asustado al doctor. El doctor Figueres me dijo lenta y claramente "Usted no tiene esposa, usted no tiene ningún hijo".

A partir de ahí mi vida se empezó a derrumbar, todo lo que conocía cambió drásticamente de aspecto, todo era diferente aunque seguía ahí. Por si fuera poco, me tuvieron que recetar un arsenal de pastillas que distorcionaba aun más el panorama. "Pero yo he visto a tu familia" Me replicó Pedro, mi mejor amigo. Yo le contesté que él también pertenecía a mi mente.

Pero lo peor de todo es decir a casi toda la gente que yo conozco que no existen. Unos lo aceptan y simplemente se van, otros se ríen o me toman por loco, y otros se ponen directamente violentos y agresivos. Es complicado y triste tener que despedirme de toda la gente que estaba dentro de mí, pero tenía que hacerlo ya que el Dr.Figueres me recomendó hacerlo para el tratamiento.

Cuando volví a la clínica tres semanas después para avisar al Dr. Figueres de que había cumplido su tratamiento paso a paso, la Recepcionista de la clínica me dijo "Aquí no trabaja ni ha trabajado ningún Dr. Figueres". Le expliqué mi caso, insistí, pero ella insistió más hasta que me preguntó "¿Quiere que llame a otro doctor?". Acepté, por supuesto.

Fue un día como hoy cuando el Dr.Orozco me dijo seriamente a la cara "Usted padece esquizofrenia". "Dígame algo que no sepa" contesté, esta vez sí, a una persona real... creo.


Fin

lunes, 7 de marzo de 2011

Desde la entrada

Vaya, si señor, lo he visto. Ahora después de verle por fax lo tengo bastante claro.




Se llama Bruno Gama y trabaja aquí desde hace varios años, en el complejo B si no me equivoco. Es un tipo muy serio y reservado... y bastante extraño.

Bastante extraño no por su forma de ser, que tampoco es muy normal en sí, sino por sus acciones. Verá, como usted sabe, vigilo este sitio ocho horas al día desde hace unos quince años, entonces por lo tanto le veo todos los días ¿me entiende?.

Bueno, es igual, resulta que este señor no sólo acude a este complejo en su horario laboral, sino que también acude algunos fines de semana por la noche, horario muy extraño.

Lleva unos meses viniendo a esas horas, él me cuenta que viene a hacer "horas extra".

Claro que le dejo pasar, el tiene el carnet de trabajador y yo tengo la obligación de abrir la puerta del complejo, son cuestiones estructurales básicas en la empresa. Pero no son los horarios lo que más me inquieta.

En primer lugar, por las noches nunca se dirige a su complejo laboral, siempre va en dirección a la zona de almacenes, una zona donde nunca nadie suele pasar mucho tiempo.

No, no he conocido a otro trabajador que tenga interés especial este lugar.

¿Cuánto tiempo pasa? No lo sé, nunca lo supe. Le veo venir siempre todas esas noches, pero nunca le he visto salir.

No señor, en este complejo no hay otra salida ni vía de escape que no sea la mía, se lo aseguro. Y no, nunca le he visto salir, nunca, pero aun así lo veo siempre.

No me pregunte a mí cómo, pregúnteselo a él en todo caso... Pero ahora que lo pienso fue justo el fin de semana pasado cuando pasó algo particularmente extraño.

Resulta que entra con su habitual furgoneta a una de estas horas extrañas, le dejo pasar.

No, no puedo seguirle, mi obligación es quedarme aquí, si alguien se da cuenta de que abandono mi puesto para seguir a otro me voy a la calle enseguida.

Da igual, lo que ocurrió es que, mas o menos, tres horas más tarde acude otro coche diferente. Pero el conductor era el mismo, el conductor era Bruno Gama.

No, no le vi salir de aquí, se lo aseguro, además su propia furgoneta seguía estacionada en el parking del complejo. ¿Que qué se hace ahí? Sólo sé que es un centro de desarrollo I+D, aunque nunca he visto ningún avión, ordenador o microondas salir de aquí, ¿sabe?.

No, espere, cálmese. Se lo aseguro, era la misma persona. No sólo llevaba el mismo traje y peinado, -la misma apariencia- sino que también se comportaba y comunicaba igual. ¡Por si fuera poco hasta me enseñó su identificación!

¿Qué me dijo? Que venía a hacer "horas extras". Después me guiñó el ojo, parecía de muy buen humor.

¿Que qué hice? le abrí la puerta, por supuesto.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Russians



Esto es una mierda. Ya pasaron cuarenta años, cuarenta malditos años. No se dan cuenta de nada, creen que nos da igual, que no nos importa nada... ¡Falacia!. No sólo hay agentes, espías, bombas, cohetes, satélite... No sólo hay información, también estamos nosotros.

Guerra fría, guerra de información, guerra estática, guerra de especulaciones, en definitiva, guerra cerrada y sin diálogo.

A lo largo de estos 40 años hemos vivido con miedo, con miedo a las bombas de Oppenheimer, conmiedo a volver a enviar a nuestros hijos a guerras inútiles como la de vietnam. Nos eseñan a odiar, nos enseñana a odiar a lo diferente. Nos enseñan a odiar a Gorvachov, a Fidel, a todos los comunistas.

¿Para qué tanto odio? ¿Qué más da que ellos son comunistas? ¿Por qué debemos jugar con la bomba atómica con la bomba H? ¿Por qué no hablar como hermanos?

Estoy harto. A la mierda la ideología. Poseemos la misma biología, todos somos seres humanos, todos somos iguales.

Ellos también aman a sus hijos, o al menos eso espero.

domingo, 13 de febrero de 2011

La habitación blanca

Imaginemos una sala blanca. Es cuadrada y la ubicación y la finalidad de la casa carecen de explicación. Sólo es destacable que es una habitación blanca de más o menos treinta metros cuadrados. En ella no hay ventanas ni puertas, sólo hay un grifo que proporciona agua y un retrete, además de un cuchillo. Todo blanco.




Hay siete personas: Una madre y su hijo, una señora mayor, un africano que no entiende nada de español, el presidente de los EEUU (Que tampoco entiende nada e español), un asesino en serie y un policía barrigudo y bonachón que le tenía esposado. La madre y el niño se encuentran en una esquina, el policía y el asesino en otra, y el africano en otra y el presiente en la última. La señora se encontraba dormida en el centro. Estaba a punto de despertarse, se notaba.

En una esquina.

-Mami, ¿Dónde estamos?- Pregunta el niño con los ojos rojos, llevaba media hora llorando.

-Mira Nacho, ¡Te he dicho que no lo sé!- Estresada, buscando alguna distracción, se fijó en el reloj de su pulsera. El reloj seguía parado, llevaba la misma hora desde que apareció en ese lugar.

En otra esquina.

-Mire, ¿Ve? hay un cuchillo, no nos podemos fíar de los demás, tienes ue cogerlo. Tiene que haber alguien que tome el control de la situación, y sólo lo podremos conseguir con el cuchillo. ¿Qué quieres, que lo coja ese negro de mierda incivilizado y nos mate a todos? Quizás es un puto guerrillero.-Comentó el psicópata al guardia.

-¡Oh sí, cojo el cuchillo y te lo doy!, ¡Mátame!, ¿No? ¿Tú crees ue soy tonto? ¿Que voy a acercar un cuchillo extremadamente afilado, un arma blanca, a un psicópata que se cargó a trece personas sin piedad, incluído a tres niños? Haz el favor de cállarte. Seguro que no estaremos aquí mucho más tiempo.

-¿Y que es lo que le hace pensar eso? Sólo por curiosidad. ¿No ve que estamos encerrados en un lugar donde ni siquiera nosotros sabemos dónde está ni cómo llegamos? ¡¿No ve que el cuchillo es el único medio de tomar la situación?!

-Ves ese hombre con traje en la otra esquina, ¿Sabes quién es? ¿O es que en la cárcel no os informáis de nada del mundo exterior? Es Anthony Marcuzzi, el puto nuevo presidente de EEUU, fue elegido hace una semana con una victoria aplastante sobre los demócratas.

En las otras esquinas el africano rezaba y el presidente intentaba hacer algo con su movil. De repente se para y grita.

- ¡Oh my god! ¡The coverage is over! ¡We are lost! ¡Finally Al Caeda won! ¡This is the end!

-Hey, espaguetti, ¿no ve que hay gente durmiendo?, ¿Quiere ser más respetuoso?- Dice el asesino.

Entonces el presidente de EEUU fue corriendo hacia el cuchillo, lo coge, y vuelve corriendo hacia su esquina. En el camino pisa a la anciana.

-¡AH! ¡Jesús! ¡¿Qué es este lugar y quiéns sois vosotros?! ¡¿Por qué está todo blanco?! ¡¿Donde está mi marido?! ¡¿y mi perrita Popi?! Hay señor... ¡aguanta Popi!

-Dile a la vieja que chape la boca.-Le dice el delincuente al policía.

-¿Mami, y quién es esa señora? ¿Por qué ese hombre ha cogido el cuchillo?- Tortura el niño a la madre.

-Hay que ser más educado, señora, puede tranquilizarse, nos encontramos en la misma situación- Dice el policía.

-¡Quieres callarte Nacho!- Grita la madre.

-¿Qué? ¿Cómo sabe mi nombre?- Dice el policía.

-Mon dieu, je suis en enfern.-Murmura el africano.

-Disculpe agente, mi hijo se llama Nacho.- Explica la madre.

Ahí es entonces cuando el presidente americano se levanta y se pone pegado al grifo.

-I have the water, I have the power.- Pronuncia victoriosamente.

-Mami, ¿qué ha dicho el señor?.

-No sé nada de Inglés y Cállate, te lo digo por última vez.

-Y Javito, mi nietito, mi ojito derecho, ¡No le volveré a ver!. Mi medicación...¡Mis vitaminas!.- Lamenta y llora la señora.

-¡Abuela, como no te tranquilices, me encargaré yo en persona de meterte a Popi, a Javito y a tus vitaminas en el culo.!- Grita el criminal.- Y en cuanto a ti -Dirigiéndose al presidente.- Me muero de sed.

- No, im sure the water is limited. If you come, I'll kill you- Contesta el presidente.

-Cálmate. O yo mismo me encargaré de que te pudras en prisión.-Amenaza el policía.

-Mami...

El africano se limitaba a observar.

-Oh, por el amor de Dios, ¡¿Qué te he dicho?! ¡¿QUÉ TE HE DICHO?!. ¿NO PUEDES ESTAR UN SÓLO MINUTO CALLADO? ERES UNA CARGA, ERES PESADÍSIMO Y MÁS DENSO QUE NADIE...-Chilla la madre.

-Sé que aun conservas la pipa, puedes mandar a callar a todo el mundo, empezando por las dos señoras.-Tienta el delincuente al policía.


-DIOS MÍO, NO VES QUE NADIE ESTÁ AGUSTO AQUÍ, Y TU VAS HACIENDO PREGUNTAS SOBRE TODO CUANDO SABES, SABES, QUE NO TENGO IDEA DE NADA. SI QUIERES COLABORAR, COSETE LA BOCA... Y COMO NO HAY NINGÚN HILO, PUES TE CALLAS.- Sentencia la madre.
-Shut up everyone!, I have the knife, you haven't nothing.- Grita el presidente.

-Haay, ¡y mi periquito! ¡¿Quién le dará de comer?! Y L'alqueria Blanca.. ¡¿Cómo acabará la temporada!?.

-Sí, sí que la tengo -El policía saca la pistola y se la coloca en la sien del asesino y quita el seguro.- y antes que nada pienso matarte a ti primero, te odio hijo de p...


Y una luz blanca acabó con todo.

De pronto, todo el mundo desapareció, menos el africano (y la habitación por supuesto). Qué se quedó pasmado mirando de un lado a otro. No entendía nada. Acto seguido surgió una voz omnipresente, como un coro, que decía algo, pero irreconocible para el oído humano. Poco a poco la voz se fue aclarando hasta que, al fin, escuchó lo que decía:

"Felicidades, has pasado la prueba. La habitación es tuya. No hagas mucho ruido ni la desordenes, que mañana vienen mis padres."

Y la voz desapareció.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

BLOGSODIAS

Buenas mis queridos lectores.

Queda anunciado que va a haber un cambio grande en este blog.

De ahora en más este blog se dedicará a las reflexiones, artículos de opinión...etc. En cuanto a las ficciones (relatos, microrrelatos, Tardalona universe...) serán trasladadas a un blog gemelo de BLOGFEMIAS:

BLOGSODIAS

Dividiendo realidad y ficción, que ojo, no siempre se encuentran distanciadas, ahora podemos obtener una visión más global de todo el asunto. Las ficciones y las reflexiones podrán estar relacionadas entre sí y quizá, alguna vez, puede que hasta una trate de la otra, es decir, complementando la reflexión con una ficción o viceversa.

Se intentará seguir una dinámica homogénea trabajando mucho más regularmente y se intentará no abandonar más a un blog que al otro, que, al fin y al cabo, usando caminos diferentes, el objetivo personal es el mismo: Que la gente disfrute.

Bueno, queda agradecer al millar de personas que visitaron Blogfemias y espero que esto siga creciendo más, más y más. Eso, gracias a todos y prometo volver con más blasfemias y rapsodias. Mentira: prometo volver con más BLOGFEMIAS Y BLOGSODIAS.

BLOGSODIAS
BLOGSODIAS
BLOGSODIAS
BLOGSODIAS

viernes, 6 de agosto de 2010

Tardalona 5

Primera parte:

·2 David James.

La barcaza se para -aleluya.- y colocan una tabla estrecha de madera para que bajen los pasajeros, bueno, el pasajero (yo por supuesto). Maldita sea, menudo olor a mierda, me pregunto si será así todo los días.

Camino por el muelle se oye una explosión, se trata de una explosión en la montaña encima del distrito pobre, vaya que raro, en medio de la jodida montaña. De pronto escucho una voz de un hombre.

-Eh, tú.- Me giro.

-Que pasa.- Le digo en tono amenazador.

-Necesito tu nombre completo, tu procedencia, y siete monedas de oro para el permiso de estancia.

-Me llamo V-E-T-E A T-O-M-A-R P-O-R C-U-L-O y vengo de T-U P-U-T-A M-A-D-R-E. Ah, y en cuanto al dinero es una jodida estafa para los domingueros ¿A qué sí?.

-Vaya vaya tenemos a otro puto abuelo de mierda que viene aquí a morir ehh, no eres el único vejestorio... -Empieza a descolgarse su fusil.-

Lo siguiente fue muy rápido. Justo cuando me empieza a apuntar y prepara el gatillo, yo con el brazo izquierdo le aparto el fusil y en consecuencia dispara hacia un lado (justo a diez centímetros de mi cara) mientras con mi brazo derecho desenvaino mi cimitarra y, siguiendo el movimiento de desenvaine, le asesto un letal corte de izquierda a derecha en el cuello, dejando un limpio corte en la yugular. Cae al suelo. Todo en dos movimientos. Me marcho casi corriendo. De repente escucho un murmullo del muerto.

-Es verdad, The digger sigue vivo, menudo hijo de pe...

Me dirijo hacia la posada de un viejo amigo mío, en el distrito comercial. Era la posada de Sergi Canals. Conocí a Sergi Canals después de haber escapado del asedio de El Picadero. Sergi me vio mientras me escapaba en bote de remo y me subió a su barco. Durante el trayecto le caí bien y me ofreció hospedarme en su casa, viví allí un mes y me fui de ahí dejando un buen amigo. Mantuvimos el contacto y me comunicó que se fue a Tardalona a probar suerte. Hace poco me enteré de que el muy cabrón se había hecho su propia posada y era bastante exitosa. Es ahora cuando le hago una visita.

Abro la puerta, oh parece un buen lugar, sin duda una buena posada. En la recepción había dos personas discutiendo a gritos. Un señor de unos cuarenta años, calvo, rechoncho y con los ojos grandes y saltones, sin duda era Sergi. Sergi se encontraba discutiendo con un hombre italiano que casi no sabía hablar español y lo mezclaba con el italiano.

-¡Eres un puto italiano putero de mierda!¡Con esta me debes tres noches! ¿Te enteras? ¡Uno, due, tres putas noches!

-¡Io no recordo nada, Io no recordo nada!. Io mai he estado aquí. ¡Io sonno confuso!

-A ver, yo no soy gilipollas, o pagas o llamo a los guardias y te hacen "espagueti" ¿entendido?.

Cansado de la discusión entro en escena.

-¡Sergi! viejo amigo...

-Oh, dichosos sean mis ojos, ¡pero si es el gran David James! Oh, mierda, maldita sea, disculpa por esta discusión, este maldito italiano no sabe casi castellano y para colmo ahora dice que no se acuerda de nada de lo que pasó estos tres días...Eh tú puedes irte Bueno -El italiano que estaba tenso y confuso se va por las escaleras de la posada.- ¿Qué te trae por aquí?.

-Pues verás, ¿Te acuerdas del tesoro que te dije que había enterrado?

-Oh, por supuesto, más de uno ha venido aquí en busca de tu tesoro mas nadie lo ha encontrado, es de locos, parece que está bien escondido.

-Pues la verdad es que no cavé tanto para enterrarlo, no lo sé. He venido a desenterrarlo y necesito hospedaje.

-¿Desenterrarlo? Oh, me encantan tus locuras... Puedes quedarte con la habitación de la tercera planta a la derecha, es la mejor, te la presto todo lo que quieras.

-Gracias Sergi, eres un gran amigo.

-El único problema es la taberna de enfrente nueva, un tal Billy Joe la reformó y ahora es muy popular y suele haber bastante ruido, pero después de dormir días bajo el ruido de los cañones no creo que le moleste jejejejeje, y por cierto...

-¿Billy Joe? -Le corto.-

-Sí, así dice que se llama ¿le conoces?.

-Sí, puede ser... es otro viejo "amigo". Me voy a dejar mis cosas.

-Claro, aquí tienes la llave -me la extiende.-. Estaré por aquí cuando me necesites, nos vemos.

Subo a la habitación, dejo mis cosas y me tumbo en mi cama. Joder, hace años que no me acuesto en algo tan cómodo. Me acuerdo de Billy Joe, me acuerdo de su sonrisa desde el "My girl's pussy" cuando me abandonaron. Billy Joe era mi segundo al mando y fue el hijo de puta que movilizó a los demás para que me abandonasen. Tiene que ser él, no puede haber en estas tierras muchas personas llamadas así. Es hora de vernos las caras una vez más. Tras un cuarto de hora en la cama me levanto.

Cruzo la calle, y enfrente se encontraba este lugar. Había una persona afuera respirando aire "fresco" (supuestamente fresco porque en el fondo estaba impregnado de un fuerte hedor a orina humana), una pareja liándose y un viejo vomitando. Me acerco a la puerta y cuando estoy a punto de entrar el viejo me mira y se pone justo en medio tapando la entrada, tenía un ojo vago.

-¡Hay va, pero si es Digger James!

No lo hago caso, le doy un empujón y cae de bruces al suelo, se quedá así durmiendo. Entro.

Menudo lugar, estaba lleno de gente, habían hermosas doncellas y sonaba el final de una antigua canción bucanera que siempre cantábamos en el barco "Ron, siempre estaré contigo", esa canción me produjo cierta nostalgia. Miro la barra y ahí estaba, mirándome fijamente, Billy Joe. Me acerco, estaba hablando con un chaval. Le empiezo a hablar en inglés para una mayor privacidad, había mucha gente.

-Tú, traidor de mierda.

-Yo también me alegro de verte.

-Métete tu sucia ironía en tu agujereado culo, me abandonaste. Abandonaste a tu capitán, eso es imperdonable.

-Oh, entiéndelo Dave, tu estabas empeñado en defender este sitio, yo estaba empeñado en defender mi vida, o hacía algo o moríamos todos.

-Había mucho oro Billy, mucho oro. No podíamos dárselos envuelto en un lacito a los dichosos catalanes.

-Si si, conozco tu historia Dave, sé que lo enterraste, todos lo sabemos. Todo el mundo lo ha buscado y nadie lo ha encontrado. ¿No te resulta extraño que nadie lo haya encontrado si tú apenas tuviste tiempo para esconderlo?

-Eso no importa...

-Oh ya lo creo que importa, ¿sabes por qué nadie lo ha encontrado? ¿sabes que se construyó un colosal palacio amurallado sobre tu maldito tesoro? Tu tesoro se encuentra bajo miles de toneladas de bloques de piedra, y tú sólo eres un puto escocés de mierda sólo, ten sólo que fue abandonado por su propia tripulación por ser un cuentista. Vivías del cuento de defender el picadero y ahora vives del cuento de encontrar tu tesoro... das pena, puedes irte de este lugar, no tienes nada que hacer.

Si hay algo que me molesta más que ver como un gilipollas se ríe de mí en mi cara, es ver como un gilipollas galés se ríe de mí en mi cara. Yo soy una persona de actuar, siempre lo fui. Fui su capitán durante todo un lustro ¿y me trata sin ningún respeto? ¿Tengo que imponerle otra vez respeto?. Me abalanzo sobre él.

La pelea dura unos quince minutos, le di una auténtica paliza. Poco después seis guardias me arrestan y me mandan al calabozo, duermo ahí mi primera noche en Tardalona.

sábado, 3 de abril de 2010

Memento Mori

Pasaron tres semanas desde que me mataste. Me acuerdo de ti, ya lo creo que sí, me acuerdo del alivio que te dio deshacerte de tu peor pesadilla de tu primer obstaculo hacia la autorealización. Me acuerdo de aquel vino de reconciliación envenenado que me serviste, me acuerdo de su marca. Me acuerdo de tu mesa tan bien preparada y mi última cena, esos exquisitos tallarines, me encantaron. Me acuerdo de que para postre había helado de chocolate, mi preferido, ¡Qué bien me conoces!. Me acuerdo de mis últimas palabras: "Yo prefiero la original de Espartaco". Me acuerdo de esa oscuridad que se apoderaba de mí y de esa luz que me impedía el paso hacia allí. Me acuerdo de tu meticuloso cuidado a la hora de esconder mi cuerpo. Me acuerdo de aquel policía que pasó justo delante de mí un número de doce veces y que no se dio cuenta de que sólo nos separaba 15 centímetros de madera de nogal. Me acuerdo de que se llamaba Erik y que tenía 3 hijos, uno de ellos iba al mismo colegio en el que yo estudié y que estaba a punto de tener la comunión...

Me acuerdo de una enorme infinidad de cosas más pero pasan y pasan los días, llevo tres semanas y todavía sigo comiéndome la cabeza (o lo que queda de ella), y por eso sigo aquí, en este martirio, viendo como soy pasto de los gusanos, porque no me acuerdo de cómo demonios se llamaba aquel maldito actor de Espartaco. ¿Era Sean Connery? No...

¡JODER!

jueves, 18 de marzo de 2010

El Silencio

Silencio. Dicen que es el silencio lo primero y lo último que sentimos. Sinceramente lo veo lógico, puesto que el aparato auditivo es de lo último en desarrollarse y de lo primero en degradarse en el cuerpo humano, pero ¿El silencio sólo se limita a eso?.

Silencio. Es eso mismo lo que sentí en ese mismo momento. Sí, el silencio se siente, o por lo menos eso creo yo. El silencio puede ser de alguna manera la pureza, la claridad... Lástima que para la mayoría el silencio signifique soledad. Bueno, ruidos y palabreríos a parte, no se cómo, me encontré con Ur.

No me atrevo a determinarles su género pues nunca lo supe, sólo supe que se llama Ur, no sé porque. Este dichoso personaje me sugería una apariencia serena y calmada debido, creo, a lo que entiendo por silencio. Envuelto de una fría pero luminosa neblina no me dijo nada, ni siquiera su nombre. Apenas podía divisar su forma, no puedo describir con exactitud como era Ur pues yo nunca lo supe. Sólo puedo describir con exactitud aquel imperante silencio.

Silencio. Intenté hablar, pero aquel silencio era tan seductor... Era la primera vez en mi vida que me encontraba en absoluto silencio, en un tiempo donde el ruido y los altos decibelios mueven este exageradamente material mundo en el que vivo. Es curioso porque debo de ser el único ahora mismo que se ha pasado toda su vida buscando el silencio.

Silencio. Aquel silencio tan encantador empezó a desvanecerse cuando empecé a dudar. ¿Significa entonces que yo había fallecido y había regresado a la paz?¿Era Ur de otro planeta? ¿Podemos decir que sólo era una manifestación psíquica de mi deseo reprimido de silencio? ¿O se trataba de otro vano intento de soñar con el silencio pero que esta vez lo había logrado vagamente?.

El silencio se desvanece, volví a ohir ese dichoso ruido que nos envuelve siempre. Mi boca se liberó del embaucador silencio y grité ¡¿Oh, Ur quién eres y por qué te vas?!. Esperé y esperé y como respuesta obtuve el mismo silencio que había recibido hacía unos pocos minutos.

Fue ahí cuando descubrí que resulta en vano cuestionar al silencio en sí. Resulta en vano porque descubrí que no hace falta buscar explicación alguna al silencio, pues más allá de ser ausencia de ruido, el silencio es un sentimiento. Y si se marchó fue porque dejé de sentirlo. Llevo toda mi vida buscando el silencio pero fue en ese mismo momento cuando descubrí que siempre ha estado aquí, conmigo, con todos, aunque sea bajo el nombre de Ur. Por eso el silencio es un sentimiento, porque siempre nos ha acompañado, porque al fin y al cabo es de lo primero y último que poseemos y porque gracias al silencio podemos estar con nosotros mismos y empezar a pensar. Lástima que la mayoría lo ignore o rechace.

A partir de esa noche encontré por fin la tranquilidad.

Me voy con Ur. Buenas noches.

domingo, 27 de diciembre de 2009

La última caza del señor Kírkiriv


Es 17 de diciembre, martes, llueve, son las 3:30 de la mañana y el señor Kírkiriv está esperando a su última presa.

El señor Kírkiriv es muy meticuloso, nunca nadie supo nada de sus actos. Sólo lo sabe su mano derecha, el señor Carsley. El señor Kírkiriv lleva exactamente 161 días asesinando semanalmente y aleatoriamente a uno de sus (originalmente) 1152 empleados de su empresa. Sus motivos no son muy claros ¿Aburrimiento? Quizás, ¿Locura? Seguramente, ¿Ajuste de personal? Tentador. ¿Entonces qué?, ¿Acaso importa?

Bueno lo importante es que mi jefe, el señor Kírkiriv me espera bajo la lluvia en su discreto audi negro y yo estoy en mi casa mirándolo desde la ventana. No sé cómo sabe que me he quedado sin insulina. No sé como sabe que soy diabético. No sé como sabe que si no salgo a buscar insulina me muero. No tengo ni idea, sólo sé que el señor Kírkiriv me espera, sé que el señor Kírkiriv tiene ganas de marcha, sé que puede ser mi última noche. Después de un par de minutos, decido salir de casa.

La lluvia se intensifica, la calle está vacía (como de costumbre), ignoro al audi negro, miro al suelo y sigo. Entonces, de repente, como un puñal que me atraviesa el oído escucho la fría y meticulosa voz del señor Kírkiriv el cual me hablaba desde el coche.

-Señor B.Rodriguez, ¿Podría hacerme el favor de acompañarme?
-Claro señor Kírkiriv.- Respondo con la máxima naturalidad que me organismo me permite.

Subo al espacioso coche, no había nadie más, sólo él, con su habitual traje gris oscuro y su habitual corbata azul marino.

- Buenas noches señor B.Rodriguez, ¿Sabe por qué está aqui?.
- No señor- Trago saliva- No señor, no lo sé.
- ¿Seguro? Según el señor Carsley usted lo sabe.
- ¿Saber el qué, señor?.
- No me tomes el pelo señor B.Rodriguez, sabes lo que hago y sabes que tú eres el siguiente.- Su voz poco a poco se ponía más fría, aunque parecía disfrutar el momento cual niño disfruta su caramelo.
- No le entiendo señor, solo iba a buscar insulina, soy diabético ¿Sabe?- Mi voz temblaba, faltaba poco.
- Por supuesto, yo mismo en persona me encargué de que se quede sin insulina esta misma noche. Usted no puede mentirme señor B.Rodriguez, por última vez, ¿Quién se lo ha dicho?- El señor Kírkiriv parece irritado, desenfunda su magnum plateada y me la apunta a la sien, me quedo paralizado.
- ¡No lo sé!- Grito desesperadamente.
- Bueno en ese caso- Quita el seguro y prepara el gatillo.-¿¡Quién se lo ha dicho!?.

Se escucha un disparo, tengo un fuerte pitido en el oído, se me escapan unas lágrimas. El cadáver del señor Kírkiriv yace al lado mío. ¿Qué había pasado?.

Al cabo de un minuto se abre la puerta del coche, es el señor Carsley, la mano derecha del señor Kírkiriv, me mira sonriente.

-Buenas noches señor B.Rodriguez, gracias por hacer de señuelo, deje que me encargue de este desastre.- Dice con una escalofriante tranquilidad.

Aun en estado de shock salgo sin decir nada. Él señor Carsley me dedica una leve sonrisa y se marcha tan discretamente como lo hace en las reuniones, dejándome sólo en medio del diluvio de aquella terrible madrugada.

La última noche caza del señor Kírkiriv había concluído. ¿Qué motivos tendría? ¿Sentido de la justicia? Quizás, ¿Herencia de la empresa? Seguramente, ¿Ajuste de personal? Tentador. ¿Entonces qué?, sigo vivo. ¿Acaso importa?.

Disculpadme, tengo prisa, he de ir a la farmacia.