jueves, 18 de marzo de 2010

El Silencio

Silencio. Dicen que es el silencio lo primero y lo último que sentimos. Sinceramente lo veo lógico, puesto que el aparato auditivo es de lo último en desarrollarse y de lo primero en degradarse en el cuerpo humano, pero ¿El silencio sólo se limita a eso?.

Silencio. Es eso mismo lo que sentí en ese mismo momento. Sí, el silencio se siente, o por lo menos eso creo yo. El silencio puede ser de alguna manera la pureza, la claridad... Lástima que para la mayoría el silencio signifique soledad. Bueno, ruidos y palabreríos a parte, no se cómo, me encontré con Ur.

No me atrevo a determinarles su género pues nunca lo supe, sólo supe que se llama Ur, no sé porque. Este dichoso personaje me sugería una apariencia serena y calmada debido, creo, a lo que entiendo por silencio. Envuelto de una fría pero luminosa neblina no me dijo nada, ni siquiera su nombre. Apenas podía divisar su forma, no puedo describir con exactitud como era Ur pues yo nunca lo supe. Sólo puedo describir con exactitud aquel imperante silencio.

Silencio. Intenté hablar, pero aquel silencio era tan seductor... Era la primera vez en mi vida que me encontraba en absoluto silencio, en un tiempo donde el ruido y los altos decibelios mueven este exageradamente material mundo en el que vivo. Es curioso porque debo de ser el único ahora mismo que se ha pasado toda su vida buscando el silencio.

Silencio. Aquel silencio tan encantador empezó a desvanecerse cuando empecé a dudar. ¿Significa entonces que yo había fallecido y había regresado a la paz?¿Era Ur de otro planeta? ¿Podemos decir que sólo era una manifestación psíquica de mi deseo reprimido de silencio? ¿O se trataba de otro vano intento de soñar con el silencio pero que esta vez lo había logrado vagamente?.

El silencio se desvanece, volví a ohir ese dichoso ruido que nos envuelve siempre. Mi boca se liberó del embaucador silencio y grité ¡¿Oh, Ur quién eres y por qué te vas?!. Esperé y esperé y como respuesta obtuve el mismo silencio que había recibido hacía unos pocos minutos.

Fue ahí cuando descubrí que resulta en vano cuestionar al silencio en sí. Resulta en vano porque descubrí que no hace falta buscar explicación alguna al silencio, pues más allá de ser ausencia de ruido, el silencio es un sentimiento. Y si se marchó fue porque dejé de sentirlo. Llevo toda mi vida buscando el silencio pero fue en ese mismo momento cuando descubrí que siempre ha estado aquí, conmigo, con todos, aunque sea bajo el nombre de Ur. Por eso el silencio es un sentimiento, porque siempre nos ha acompañado, porque al fin y al cabo es de lo primero y último que poseemos y porque gracias al silencio podemos estar con nosotros mismos y empezar a pensar. Lástima que la mayoría lo ignore o rechace.

A partir de esa noche encontré por fin la tranquilidad.

Me voy con Ur. Buenas noches.

jueves, 25 de febrero de 2010

Conversación

- Dicen que el mejor escritor del mundo es vasco. Dicen que se llama Alaizka Txurraskorak.

-¿Pero que escribe?

- No lo sé, nadie lo sabe, sólo escribe en su propia lengua.

- Entonces, ¿Cómo puede ser el mejor escritor del mundo si nadie le entiende?.

- No lo sé, simplemente lo dicen. Pero si consideramos este hecho ¿Por qué no puede ser buen escritor si usted ni nadie nunca lo ha juzgado?

- Esto es absurdo.

- ¿Tan absurdo como que tengo una pistola apuntandole en este momento?.

- ¿¡Pero qué coño!?

-Buenas noches señor presidente. Mi nombre es Alaizka.

martes, 12 de enero de 2010

De las navidades a la salvacolina

PRECAUCIÓN: ESTE POST PUEDE HERIR A MENTES SENSIBLES Y PUEDE CAUSAR ATAQUES EPILÉPTICOS A PERSONAS PROPENSAS. SI ES USTED PROPENSO A ATAQUES, CONSULTE AL MÉDICO. LOS QUE LE DAN IGUAL TODAS ESTAS BLOGFEMIAS PUEDEN LEER Y DISFRUTAR EL SIGUIENTE POST. ESPERO QUE OS GUSTE A TODOS!


Casi dos semanas de cenas familiares, suculentos manjares, postres exquisitos, turron a mansalva, chocolate por doquier, y un sin fin de beber coca-cola mezclada con cualquier abominación... El paraíso para muchos, y para mí claro.

Pero la naturaleza es sabia, y cruel. Y me eligió a mí, la preza fácil, el chico de buen comer, el que mantiene una relación amor-odio (más amor que odio) con el chocolate., el que nunca se niega a repetir los suculentos manjares, el que siempre encuentra restos de salsa para sopar con el pan, el que se acaba un turrón él sólo en un par de días, el primero en sentarse en la mesa y el último en abandonarla, el que se prepara chocolate espeso con tostadas con nocilla todas las mañanas...
Reitero, la naturaleza es cruel, fui un elegido, fui el que se llevó un virus estomacal justo al acabar las fiestas. Justo a mí, justo en ese momento... Que mala suerte.

Resultado, combinación de síntomas hediondos, nauseabundos, asquerosos, grotescos, repulsivos, repugnantes... (preguntadselo a cualquiera sino).

A un perfecto mejunje de gases estomacales emitidos por todo orificio de mi castigado cuerpo en perfecta armonía con una constante cascada de heces acuosas y salobres fui sometido por la sabia naturaleza durante 3 días en dos impredicibles oleadas, limpiando mis intestinos y ensuciando mi pobre inodoro, dios se apiade de él.

Cada vez que visitaba el baño, mi trasero adquiría el poder de resucitar el alma de 10 de cadáveres en putrificción, el poder de 100 bombas fétidas de huevos crudos explotando en una maravillosa y hedionda sintonía, el poder de hacer aparecer 1000 mofetas defendiendose por su hedor, el poder de no asistir a clase 3 días, el poder de hacer escribiendo un post sobre este asqueroso asunto, el poder de que ésto me dé asco hasta mí mismo...

Pero como es sabido, todo lo hediondo se acaba (nada es para siempre, dicen). Con la llegada de la mágica Salvacolina (loperamida) mi maldición, que en el fondo se convirtió en mi bendición, se desvaneció tan rápido como vino. Da impresión lo rápido que hace en efecto estos pequeños comprimidos, con dos ya se me ha pasado todo (no me extraña que el máximo diario sean 6). Me encuentro bastante mejor, aunque vacío, y espero volver mañana a la rutina.

Pero que mis compañeros, amigos o familiares no se queden tranquilos, pues la Salvacolina (loperamida) sólo es un antidiarreico y por tanto no tiene efecto ninguno contra los gases. A los testarudos y ruidosos gases les quedan otra historia, mas pasiva, pero igual de importante.

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Después de esta blogfemia tengo que aclarar que todo está escrito muy rápido, como casi todo el blog, y que si notais un error en argumentación o ortográfico me lo cuentan y lo solucionamos.

Un abrazo!

domingo, 27 de diciembre de 2009

La última caza del señor Kírkiriv


Es 17 de diciembre, martes, llueve, son las 3:30 de la mañana y el señor Kírkiriv está esperando a su última presa.

El señor Kírkiriv es muy meticuloso, nunca nadie supo nada de sus actos. Sólo lo sabe su mano derecha, el señor Carsley. El señor Kírkiriv lleva exactamente 161 días asesinando semanalmente y aleatoriamente a uno de sus (originalmente) 1152 empleados de su empresa. Sus motivos no son muy claros ¿Aburrimiento? Quizás, ¿Locura? Seguramente, ¿Ajuste de personal? Tentador. ¿Entonces qué?, ¿Acaso importa?

Bueno lo importante es que mi jefe, el señor Kírkiriv me espera bajo la lluvia en su discreto audi negro y yo estoy en mi casa mirándolo desde la ventana. No sé cómo sabe que me he quedado sin insulina. No sé como sabe que soy diabético. No sé como sabe que si no salgo a buscar insulina me muero. No tengo ni idea, sólo sé que el señor Kírkiriv me espera, sé que el señor Kírkiriv tiene ganas de marcha, sé que puede ser mi última noche. Después de un par de minutos, decido salir de casa.

La lluvia se intensifica, la calle está vacía (como de costumbre), ignoro al audi negro, miro al suelo y sigo. Entonces, de repente, como un puñal que me atraviesa el oído escucho la fría y meticulosa voz del señor Kírkiriv el cual me hablaba desde el coche.

-Señor B.Rodriguez, ¿Podría hacerme el favor de acompañarme?
-Claro señor Kírkiriv.- Respondo con la máxima naturalidad que me organismo me permite.

Subo al espacioso coche, no había nadie más, sólo él, con su habitual traje gris oscuro y su habitual corbata azul marino.

- Buenas noches señor B.Rodriguez, ¿Sabe por qué está aqui?.
- No señor- Trago saliva- No señor, no lo sé.
- ¿Seguro? Según el señor Carsley usted lo sabe.
- ¿Saber el qué, señor?.
- No me tomes el pelo señor B.Rodriguez, sabes lo que hago y sabes que tú eres el siguiente.- Su voz poco a poco se ponía más fría, aunque parecía disfrutar el momento cual niño disfruta su caramelo.
- No le entiendo señor, solo iba a buscar insulina, soy diabético ¿Sabe?- Mi voz temblaba, faltaba poco.
- Por supuesto, yo mismo en persona me encargué de que se quede sin insulina esta misma noche. Usted no puede mentirme señor B.Rodriguez, por última vez, ¿Quién se lo ha dicho?- El señor Kírkiriv parece irritado, desenfunda su magnum plateada y me la apunta a la sien, me quedo paralizado.
- ¡No lo sé!- Grito desesperadamente.
- Bueno en ese caso- Quita el seguro y prepara el gatillo.-¿¡Quién se lo ha dicho!?.

Se escucha un disparo, tengo un fuerte pitido en el oído, se me escapan unas lágrimas. El cadáver del señor Kírkiriv yace al lado mío. ¿Qué había pasado?.

Al cabo de un minuto se abre la puerta del coche, es el señor Carsley, la mano derecha del señor Kírkiriv, me mira sonriente.

-Buenas noches señor B.Rodriguez, gracias por hacer de señuelo, deje que me encargue de este desastre.- Dice con una escalofriante tranquilidad.

Aun en estado de shock salgo sin decir nada. Él señor Carsley me dedica una leve sonrisa y se marcha tan discretamente como lo hace en las reuniones, dejándome sólo en medio del diluvio de aquella terrible madrugada.

La última noche caza del señor Kírkiriv había concluído. ¿Qué motivos tendría? ¿Sentido de la justicia? Quizás, ¿Herencia de la empresa? Seguramente, ¿Ajuste de personal? Tentador. ¿Entonces qué?, sigo vivo. ¿Acaso importa?.

Disculpadme, tengo prisa, he de ir a la farmacia.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Felices fiestas!

Ya que estamos en fiestas aprovecho este momento para agradecer y celebrar las....


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡335 VISITAS!!!!!!!!!!!!!!!
(aunque seguramente más de la mitad de ellas son mías)

¿Para qué celebrar números redondos como 100, 1000, o 100000, cuando tenemos números igual de honrosos como 98, 137 o 335?. 335 motivos para concluír el año y comenzar el 2010 con los mejores ánimos y las mejores blogfemias.

Aprovecho que se aproxima la navidad para desearos felices fiestas y un gran año 2010 que nos espera, de verdad gracias a los cuatro matados que me siguen más o menos regularmente.

Hay que vivir el 2010 y mucho, hay que cumplir nuestros deseos y hay que olvidarnos de las tonterías que nos afectan día a día. Que lo paséis muy bien que el mundo se acaba, literalmente, en el 2012, según los mayas y unas cuantas sectas suicidas muy verídicas y convincentes (más información en calle catalans).

Bueno me apetecía y he aquí la última (o eso creo) blogfemia del 2009, nos vemos en la decada siguiente.

Feliz año blogfómanos! Un abrazo.