Dicen que lo más dificil es empezar; que empezar es el paso más complicado, largo y pesado.
La primera página en blanco para un escritor es lo más complicado de su obra (por eso, quizás, muchos empiezan por el final), dicen. Lo más complicado en un deporte es asistir diariamente a los primeros entrenamientos, dicen. No hay nada peor que madrugar y empezar un nuevo día, dicen. Es durísimo volver a empezar una nueva temporada de trabajo o estudios tras el periodo vacacional,dicen. El peor día con diferencia es el lunes, dicen.
Empezar es terrible y tedioso, dicen. Pero lo que nunca dicen es que no hay nada más satisfactorio, gratificante y, sobretodo, ilusionante que empezar algo verdaderamente bueno, algo destacable. No es tan complicado, sólo se necesita algo de ganas y algo de compromiso. Que te jodan primera página en blanco, empieza algo bueno.
BLOGFEMIAS 2011
Hola a todos, bienvenidos y feliz año 2011. Va a ser un año muy activo en muchos aspectos: No sólo tengo preparadas, por ahora, más de 60 entradas (las publicaré semanalmente) sino que será un año con muchas novedades y cargado de muchos proyectos literarios y audiovisuales.
Hay que decir Blogsodias desaparece garantizando a Blogfemias como un blog más firme y variado.
En síntesis, 2011 será un año mejor y más completo, con más entradas y proyectos que nunca.
Os doy la bienvenida a cada uno de vosotros. Puntuad, comentad, divertíos... esto también es vuestro.
Gracias y feliz año.
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viernes, 31 de diciembre de 2010
sábado, 31 de julio de 2010
Tardalona 3
·3
Sólo hay una cosa peor que ser viejo: ser viejo y encima ser pobre y soltero. Giro mi cabeza y donde antes había todo un navío con una brava tripulación siempre con ganas de marcha, ahora sólo hay una pequeña barcaza de transporte con sólo 2 personas a bordo. Miro a la cristalina agua y me veo reflejado en ella: Donde antes había un temido capitán con una espesa melena negra como la pólvora, ahora sólo hay un viejo canoso pirata fracasado, una vieja gloria que vive de las batallas del pasado.
Todo comenzó hace más o menos cuarenta años en Londres. Cuando era un crío escocés de 17 años recién llegado a Inglaterra, un vagabundo sin familia que dependía del crimen para sobrevivir. Ocurrió que un día me alisto en un barco de la corona en busca de aventuras y de una vida mejor. Era un navío grandioso y enorme, pero carecía de nombre.
Por aquel tiempo salían cientos de barcos hacia el nuevo mundo y nuevas tierras en el sur, pero la Corona no nos quería allí, nos querían en el mediterráneo, en las costas españolas para "incordiar". ¿Incordiar? Con el paso del tiempo me di cuenta de que estaba rodeado de psicópatas locos y asesinos y eso me encantaba. Adoraba robar, saquear barcos y puertos españoles. El imperio español concentraba casi toda su flota en el caribe y nuestra presencia en su misma casa les tocaba realmente los cojones jajaja.
Con el paso del tiempo llegué a ser el capitán del navío -y hay que decirlo- por mis cojones escoceses así de grandes. Lo primero que hice fue bautizar al barco con el nombre "My girl's pussy", que, ojo, fue elegido absolutamente democráticamente por toda la tripulación a bordo.
No tardé mucho en encontrar un refugio, un escondite perfecto que nos mantenían escondidos de los jodidos barcos de los españoles. ¿Os lo imagináis? ¿Un lugar desconocido para los españoles donde se pueda esconder un barco de cien metros de eslora con una tripulación de setenta hombres? era de locos. Situado en una bahía muy cerrada, casi una albufera, cubierta por espesa vegetación y respaldada por una auténtica muralla natural de montañas, hacía de ese sitio el lugar idóneo para nosotros. Lo llamé "El Picadero", vale no es muy original, ya lo sé, pero es lo mejor que se me ocurrió en ese momento. Fue en ese lugar donde nos abastecimos y guardamos el oro de unos cuantos años -creedme era mucho, pero que MUCHO oro- hasta que llegaron esos dichosos condes franco-catalanes.
Defendimos El picadero a muerte, bueno casi a muerte, pues en el fondo yo y todos los muchachos teníamos los días contados, y eso lo sabíamos. Estábamos cagados.
Una mañana, durante el asedio, me di cuenta que los hijos de puta de mi tripulación me habían abandonado -¡Malditos piratas!-. Por suerte, aunque estaba sólo, me encontraba con la mayor parte del oro entonces mientras revisaban el refugio en búsqueda de supervivientes me coloqué en un sitio discreto y empecé a cavar y a cavar y a cavar para guardar todo el oro que pude. Creo que cavé un hoyo de casi cinco metros de profundidad y enterré todo el oro que encontré allí.
Buscando un bote para poder escapar, me topé con nada más ni nada menos que con trece marineros españoles. Ahora viene lo bueno, lo que ocirrió es que me los cargué a todos, a cada uno, con la misma pala de excavar que había utilizado poco antes y me llevé sus credenciales como trofeo -soy muy fetichista para esas cosas-. Milagrosamente logré escapar. Lo único malo, es que no me hice ningún mapa para saber donde exactamente lo escondí, pequeño contratiempo.
Mi hazaña no pasó por desapercibida y, una vez fundada Tardalona, tanto piratas como civiles han buscado incansablemente mi tesoro pero ninguno lo ha encontrado hasta la fecha, por eso me gane el mote "the digger", pues no sólo al parecer hice un pozo muy profundo sino que mi anécdota de la pala y los marineros fue tan popular que recorrió y llegó a los siete mares. Ese mote me dotó de cierta popularidad.
Me fui lejos de allí, muy lejos, me fui al nuevo mundo, viví en el sudeste asiático, pero con el paso del tiempo he perdido vigor y me he hecho viejo y pobre.
Ahora que ya tengo, creo, alrededor de sesenta años, regreso a "El Picadero", ahora llamado Tardalona, una ciudad nueva para mí y para casi todos, a "cobrar mi jubilación", quiero vivir lo mejor posible en mis últimos años de vida.
Me llamo Dave "the digger" James y he venido a por mi oro.
Pero, oh, ¡cuánto a cambiado este maldito sitio! ¡MALDITA SEA! ¡¿dónde coño está?!
Sólo hay una cosa peor que ser viejo: ser viejo y encima ser pobre y soltero. Giro mi cabeza y donde antes había todo un navío con una brava tripulación siempre con ganas de marcha, ahora sólo hay una pequeña barcaza de transporte con sólo 2 personas a bordo. Miro a la cristalina agua y me veo reflejado en ella: Donde antes había un temido capitán con una espesa melena negra como la pólvora, ahora sólo hay un viejo canoso pirata fracasado, una vieja gloria que vive de las batallas del pasado.
Todo comenzó hace más o menos cuarenta años en Londres. Cuando era un crío escocés de 17 años recién llegado a Inglaterra, un vagabundo sin familia que dependía del crimen para sobrevivir. Ocurrió que un día me alisto en un barco de la corona en busca de aventuras y de una vida mejor. Era un navío grandioso y enorme, pero carecía de nombre.
Por aquel tiempo salían cientos de barcos hacia el nuevo mundo y nuevas tierras en el sur, pero la Corona no nos quería allí, nos querían en el mediterráneo, en las costas españolas para "incordiar". ¿Incordiar? Con el paso del tiempo me di cuenta de que estaba rodeado de psicópatas locos y asesinos y eso me encantaba. Adoraba robar, saquear barcos y puertos españoles. El imperio español concentraba casi toda su flota en el caribe y nuestra presencia en su misma casa les tocaba realmente los cojones jajaja.
Con el paso del tiempo llegué a ser el capitán del navío -y hay que decirlo- por mis cojones escoceses así de grandes. Lo primero que hice fue bautizar al barco con el nombre "My girl's pussy", que, ojo, fue elegido absolutamente democráticamente por toda la tripulación a bordo.
No tardé mucho en encontrar un refugio, un escondite perfecto que nos mantenían escondidos de los jodidos barcos de los españoles. ¿Os lo imagináis? ¿Un lugar desconocido para los españoles donde se pueda esconder un barco de cien metros de eslora con una tripulación de setenta hombres? era de locos. Situado en una bahía muy cerrada, casi una albufera, cubierta por espesa vegetación y respaldada por una auténtica muralla natural de montañas, hacía de ese sitio el lugar idóneo para nosotros. Lo llamé "El Picadero", vale no es muy original, ya lo sé, pero es lo mejor que se me ocurrió en ese momento. Fue en ese lugar donde nos abastecimos y guardamos el oro de unos cuantos años -creedme era mucho, pero que MUCHO oro- hasta que llegaron esos dichosos condes franco-catalanes.
Defendimos El picadero a muerte, bueno casi a muerte, pues en el fondo yo y todos los muchachos teníamos los días contados, y eso lo sabíamos. Estábamos cagados.
Una mañana, durante el asedio, me di cuenta que los hijos de puta de mi tripulación me habían abandonado -¡Malditos piratas!-. Por suerte, aunque estaba sólo, me encontraba con la mayor parte del oro entonces mientras revisaban el refugio en búsqueda de supervivientes me coloqué en un sitio discreto y empecé a cavar y a cavar y a cavar para guardar todo el oro que pude. Creo que cavé un hoyo de casi cinco metros de profundidad y enterré todo el oro que encontré allí.
Buscando un bote para poder escapar, me topé con nada más ni nada menos que con trece marineros españoles. Ahora viene lo bueno, lo que ocirrió es que me los cargué a todos, a cada uno, con la misma pala de excavar que había utilizado poco antes y me llevé sus credenciales como trofeo -soy muy fetichista para esas cosas-. Milagrosamente logré escapar. Lo único malo, es que no me hice ningún mapa para saber donde exactamente lo escondí, pequeño contratiempo.
Mi hazaña no pasó por desapercibida y, una vez fundada Tardalona, tanto piratas como civiles han buscado incansablemente mi tesoro pero ninguno lo ha encontrado hasta la fecha, por eso me gane el mote "the digger", pues no sólo al parecer hice un pozo muy profundo sino que mi anécdota de la pala y los marineros fue tan popular que recorrió y llegó a los siete mares. Ese mote me dotó de cierta popularidad.
Me fui lejos de allí, muy lejos, me fui al nuevo mundo, viví en el sudeste asiático, pero con el paso del tiempo he perdido vigor y me he hecho viejo y pobre.
Ahora que ya tengo, creo, alrededor de sesenta años, regreso a "El Picadero", ahora llamado Tardalona, una ciudad nueva para mí y para casi todos, a "cobrar mi jubilación", quiero vivir lo mejor posible en mis últimos años de vida.
Me llamo Dave "the digger" James y he venido a por mi oro.
Pero, oh, ¡cuánto a cambiado este maldito sitio! ¡MALDITA SEA! ¡¿dónde coño está?!
lunes, 21 de diciembre de 2009
Felices fiestas!
Ya que estamos en fiestas aprovecho este momento para agradecer y celebrar las....
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡335 VISITAS!!!!!!!!!!!!!!!
(aunque seguramente más de la mitad de ellas son mías)
¿Para qué celebrar números redondos como 100, 1000, o 100000, cuando tenemos números igual de honrosos como 98, 137 o 335?. 335 motivos para concluír el año y comenzar el 2010 con los mejores ánimos y las mejores blogfemias.
Aprovecho que se aproxima la navidad para desearos felices fiestas y un gran año 2010 que nos espera, de verdad gracias a los cuatro matados que me siguen más o menos regularmente.
Hay que vivir el 2010 y mucho, hay que cumplir nuestros deseos y hay que olvidarnos de las tonterías que nos afectan día a día. Que lo paséis muy bien que el mundo se acaba, literalmente, en el 2012, según los mayas y unas cuantas sectas suicidas muy verídicas y convincentes (más información en calle catalans).
Bueno me apetecía y he aquí la última (o eso creo) blogfemia del 2009, nos vemos en la decada siguiente.
Feliz año blogfómanos! Un abrazo.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡335 VISITAS!!!!!!!!!!!!!!!
(aunque seguramente más de la mitad de ellas son mías)
¿Para qué celebrar números redondos como 100, 1000, o 100000, cuando tenemos números igual de honrosos como 98, 137 o 335?. 335 motivos para concluír el año y comenzar el 2010 con los mejores ánimos y las mejores blogfemias.
Aprovecho que se aproxima la navidad para desearos felices fiestas y un gran año 2010 que nos espera, de verdad gracias a los cuatro matados que me siguen más o menos regularmente.
Hay que vivir el 2010 y mucho, hay que cumplir nuestros deseos y hay que olvidarnos de las tonterías que nos afectan día a día. Que lo paséis muy bien que el mundo se acaba, literalmente, en el 2012, según los mayas y unas cuantas sectas suicidas muy verídicas y convincentes (más información en calle catalans).
Bueno me apetecía y he aquí la última (o eso creo) blogfemia del 2009, nos vemos en la decada siguiente.
Feliz año blogfómanos! Un abrazo.
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