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jueves, 23 de junio de 2011

Espejo capitulo 1

Capítulo 1

Eran casi las cinco cuando Dan recibió la confirmación de la cita con Lucy. A las nueve de la noche él la pasaría a recoger a su casa. Emocionado, se levanta del water, tira de la cadena y decide lavarse la cara, ya en su cuarto hecha un vistazo por la ventana. Era verano, el sol radiaba en ese bonito barrio residencial, Dan en ese instante se sintió completamente feliz.

No pasó mucho tiempo desde el mensaje de Lucy cuando Dan recibió un mensaje nuevo a su móvil, era de Tom su vecino y mejor amigo. En él, Tom insistía en que vaya a su casa urgentemente, que había algo que le quería mostrar. Sorprendido a causa de que hacía relativamente bastante tiempo de que no tenía noticias de Tom, Dan acepta. Aun no se acuerda el porqué exactamente aceptó, pero fue una decisión que cambiaría drásticamente su futuro inmediato, pero ¿Cómo iba a saber Dan todo esto?.

Con muy poca luz en la habitación, Dan podía ver los libros de la biblioteca de su amigo, los cuales no le sorprendió (eran casi todo ciencia-ficción y libros de física) puesto que ya sabía que era un apasionado de la física. Pasaron unos diez minutos hasta que Tom pudo por fin despegarse de su ordenador. Levantó la mano y le enseñó un aparato, era un iPhone, era su iPhone.

Después de soltarle todo un rollo de la física, física cuántica y de la teoría de los multiversos, Dan pidió que vaya al grano. Medio enfadado medio en estado de aceptación, Tom dijo literalmente "Me he descargado una Aplicación para iPhone que te hace viajar a otro universo paralelo". Pasaron los minutos y Dan no se río nada, aunque bien que lo hubiese hecho, principalmente por respeto a su amigo. Aún así dijo "¿Y para esto me has hecho venir aquí?". Después de un palabrerío técnico Tom le explicó a Dan que tenía que ser justo en ese instante, que sólo se necesitaban dos personas, que es una tontería el procedimiento, que no le llevaría demasiado tiempo y que no perderían nada por intentarlo. Una vez más Dan aceptó.

Diez minutos de caminata más tarde, se encontraban en unas vías del tren. Tom le explicó a Dan que es lo que tenían que hacer y como lo tenían que hacer. Y fue así como se pusieron unas gafas de sol, compartieron los cascos (un auricular para Dan otro para Tom), activaron la aplicación del iPhone y cruzaron las vías. Como era de esperar, al finalizar ese corto trayecto no sucedió nada, no hubo ningún cambio. Algo desilusionados se giraron en redondo para volver a sus casas pero no tardaron en darse cuenta de que algo había cambiado. Para sorpresa de nadie el sitio era el mismo, para sorpresa de todos todo el mundo estaba al revés, como el reflejo de un espejo. Todo lo que antes era izquierda ahora es derecha y viceversa.

Los dos amigos se miraron fijamente, no tenían ni plabras ni sentimientos claros para manifestar. Estaban en otro mundo, estaban en otro universo.


Continuará

miércoles, 2 de febrero de 2011

Shake the disease



Ahí te veo, ahí estás. Yo te miro, pero tu simplemente me ves. No hay nada más especial para mí que tus saludos de la mañana. Todos los días es igual. Al salir a la calle, cuando te acompaño, al caminar bailas, vuelas. Es algo que no todos aprecian, te aprecio y mucho. Cuando te dejo en tu casa, camino sólo disfrutando de ese momento efímero pero especial que es estar a tu lado aunque sea un poco.

Ojalá pudiese romper el nudo que se me forma en mi garganta cada vez que intento decirte lo mucho que te quiero, lo mucho que te amo. Pero ese nudo puede ser que esté ahí por algo, no sé. Ojalá te pueda decir aunque sea un diez por ciento de lo que veo, de lo que siento.

Pero por lo menos sé que siempre estarás ahí, seguirás saludándome, seguiré acompañándote. Eres lo que me mueve día a día, aunque no lo sepas. Eres mi musa, eres todo lo que quiero. Sé que estarás ahí cuando pueda romper ese nudo de mi garganta. Te amo.

lunes, 17 de enero de 2011

Bosque

Era de noche, llovía. Las gruesas gotas al caer atravesaban con increíble facilidad el espeso follaje de aquel denso bosque caducifolio. La luna estaba llena y nadie lo sabía pues no se veía. El cielo era negro, muy negro. La única iluminación era los rayos, el único sonido los truenos. Los truenos, y la lluvia claro. Era un auténtico diluvio. La lluvia ya estaba desde hacía cinco horas, pero es en ese momento cuando diluviaba. Parte del suelo era todo fango, lo demás, era sólo húmeda hojarasca.

Y estaba él huyendo.


Vestía con chubasquero, portaba sombrero, y eso le ocultaba parcialmente su cara, una cara de terror. No sabía porque corría o de que huía. Quizás lo hacía por instinto. Llevaba casi diez minutos de sprint. No sabía nada, sólo sabía que estaba sólo bajo la tormenta en este bosque frondoso. Sólo sabía que tenía que correr. Sus fuerzas disminuían, era duro correr bajo la amortiguación del fango y de la gruesa hojarasca. También era duro volver a correr después de tres años de prácticamente inactividad física. Las zancadas se le hacían pesadas, bajaba el ritmo, tenía que parar. Pero no, debía seguir corriendo, debía seguir corriendo. Hasta que se resbaló.

Dos, tres, cuatro vueltas carneras hasta acabar en un charco de fango. Se le había caído el sombrero. La lluvia no cesaba. Se intentó reincorporar, sus piernas no le terminaron de responder, acabó de rodillas en el fango. Intentó levantarse. Le vio venir, estaba muy cerca. Se cayó de espaldas. Se le acercaba, parecía disfrutar el momento, gozaba de la situación, su mirada reflejaba un claro deseo de acabar con su vida, lo deseaba, lo tenía que hacer. El hombre no podía levantarse, el fango y sus piernas no se lo permitieron. Intentó gatear hacia atrás pero se topó con una enorme roca que le impedía retroceder, no podía escapar. Mientras tanto, el otro hombre se le quedó mirando desde una distancia. Se encontraba en una situación donde sólo se le puede ver de contraluz. El hombre tendido en el suelo no le puede ver la cara, sólo podía ver su silueta. Era otro hombre, portaba un hacha, ÉL hacha.

-Vaya, vaya, vaya. Pero si es el último bastión de vida de este lugar ehh, jajaja me cago en la puta, creí que me los había cargado a todos. Ahora dime, ¿Estabas con los otros?.- Su voz era dura y áspera, pero bastante clara.

-¿Qué?- Replica el hombre, que estaba horrorizado, con la vaga ilusión de que todo esto era una confusión y de que no le había pasado nada a nadie.

-A ver, ¡Que están muertos! Yo mismo les maté... Pero te he hecho una pregunta, ¿Estabas con los otros verdad? ¿Si es así por qué no estabas en sus tiendas de campaña?- Parecía algo impaciente, lo que en un principio era un momento de gozo para él ahora parecía que este asunto se le estaba yendo de las manos. Tenía que apresurarse y él mismo lo sabía. Y más si no pertenecía al grupo de los otros.

-Pero, ¿po-po-por qué?

En ese instante el asesino se acercó y colocó el hacha en la amplia frente del hombre arrinconado. Es ahora cuando el otro podía ver más o menos el aspecto del asesino. Parecía alto, vestía con una chaqueta larga, sin embargo no podía ver sus rasgos faciales, la oscuridad seguía ocultándolo casi todo. Notaba el ruido de las gotas al rebotar con el metal del hacha. Sentía como el agua se mezclaba con la sangre derramada en ésta y bajaba hasta su boca. Es ahí cuando se dio cuenta de la enorme cantidad de sangre que albergaba la letal arma. La lluvia seguía, pero disminuía.

-Te hice una pregunta.- Su ira aumentaba.

-...No.

-¡Me cago en la puta!, ¿y quien demonios eres? ¿Qué hacías sólo en medio del bosque?- Aprieta aun más el filo del hacha a la frente de la víctima.- jaja, son mis modos, me gusta saber algo de mis víctimas antes de matarlas. -Para de llover, se empieza a aclarar el cielo.

-No lo sé, me desperté en este bosque, hará unas horas.

-¿Acaso me tomas el pelo? sé que sólo eres un maldito poli, o sheriff , o guardabosques que ha fracasado en su trabajo.

-No...-Alza la cabeza hacia el cielo, la baja algo asustado.- Vete, vete, márchate, en serio, te lo ruego.-Más que una súplica, parecía una advertencia.

-Me tienes harto mocoso -prepara el hacha en posición de ataque.- ¿últimas palabras?

-Mira al cielo.

El asesino mira al cielo, y se ciega debido al brillo de la luna. Estaba llena. Es ahí cuando se puede apreciar el aspecto del asesino. Lo único que podemos destacar, lo verdaderamente importante de su aspecto, fue la cara de sorpresa, desesperación e ira al bajar la mirada y no encontrar a su víctima. Después de hechar un vistazo rápido en un ambiente mucho más iluminado, escuchó un ruido a sus espaldas. Confiado se gira en redondo.

Lo siguiente que vio, acto seguido, fue una mancha negra que se cierne sobre él, Debido a la rapidez del momento, no fue capaz de distinguir nada forma alguna. Sólo oscuridad. Fue un momento fugaz, un momento fugaz que acabó con su vida. A penas le da tiempo de enterarse de nada, lo último que sintió fue horror, lo último que vio fue la luna.


FIN

viernes, 31 de diciembre de 2010

Primera página en blanco

Dicen que lo más dificil es empezar; que empezar es el paso más complicado, largo y pesado.

La primera página en blanco para un escritor es lo más complicado de su obra (por eso, quizás, muchos empiezan por el final), dicen. Lo más complicado en un deporte es asistir diariamente a los primeros entrenamientos, dicen. No hay nada peor que madrugar y empezar un nuevo día, dicen. Es durísimo volver a empezar una nueva temporada de trabajo o estudios tras el periodo vacacional,dicen. El peor día con diferencia es el lunes, dicen.

Empezar es terrible y tedioso, dicen. Pero lo que nunca dicen es que no hay nada más satisfactorio, gratificante y, sobretodo, ilusionante que empezar algo verdaderamente bueno, algo destacable. No es tan complicado, sólo se necesita algo de ganas y algo de compromiso. Que te jodan primera página en blanco, empieza algo bueno.


BLOGFEMIAS 2011




Hola a todos, bienvenidos y feliz año 2011. Va a ser un año muy activo en muchos aspectos: No sólo tengo preparadas, por ahora, más de 60 entradas (las publicaré semanalmente) sino que será un año con muchas novedades y cargado de muchos proyectos literarios y audiovisuales.
Hay que decir Blogsodias desaparece garantizando a Blogfemias como un blog más firme y variado.

En síntesis, 2011 será un año mejor y más completo, con más entradas y proyectos que nunca.

Os doy la bienvenida a cada uno de vosotros. Puntuad, comentad, divertíos... esto también es vuestro.


Gracias y feliz año.

lunes, 2 de agosto de 2010

Tardalona 4

Primera parte:

·1 Ferrán Corominas.

Por fin la había encontrado, allí estaba. Una compacta ciudad que apenas cabía en sus límites geográficos. Casas de piedra altas, de unas tres plantas cada una, encaraban hacia el mar, todas o casi todas con las luces encendidas -cosa que no había visto nunca en mi vida a estas horas-.

Se detuvo el barco en un pequeño muelle del puerto, -en el puerto no había demasiados barcos pero sorprendía que los barcos que había eran enormes- y, tras pagar unas monedas al barquero, desembarco yo sólo. Alzo la mirada y distingo los diferentes distritos de la ciudad: Enfrente mío (en el centro a ras de la costa) se encuentra el distrito portuario, básicamente se trata del amplio puerto, la lonja de pescadores, y unos pocos comercios y residencias; a mi izquierda, se encuentra el distrito comercial, allí se encuentran los pequeños comercios, los gremios de la ciudad y muchas residencias y algunas posadas; a mi derecha, castigada geográficamente debido a la proximidad de las montañas, se encuntra el distrito 3, también llamado distrito oscuro o distrito pobre donde la gente más humilde se agrupa en casas maltrechas viviendo en situaciones precarias. Es allí donde también se reúnen las peores personas de Tardalona; Justo en el centro de la ciudad se encuentra el distrito religioso, donde se destaca la gran iglesia de Santa Tecla, una iglesia neogótica demasiada grande para las necesidades de una ciudad que vive en el pecado; y, justo en la parte posterior del distrito religioso, sobre la montaña, se encuentra el distrito del palacio-fortaleza o distrito real. Allí es donde habitan las máximas autoridades civiles y militares de Tardalona en las mejores casas y donde habitaba el alcalde o gobernador de Tardalona Pompeu Bordas junto a todos sus sirvientes y guardias reales.

Desde cualquier punto de Tardalona se pueden distinguir y contemplar el campanario de la iglesia de Santa Tecla y el palacio-fortaleza real. Alzo la cabeza para contemplarlos y me doy cuenta que en la montaña, a mi derecha, un poco arriba del distrito 3 hay un pequeño incendio fuera del distrito, justo arriba. Bah, seguro que es el resultado entre una pelea de borrachos.

En la salida del puerto me encuentro con un guardia, se me acerca.

- Alto muchacho, ¿Cuántos años tienes?

- 17, señor…

-¿Señor? Jajaja, si la gente de por aquí fuese la mitad de educada que tú… En fin ¿Qué te trae por este sitio?

-Vengo, vengo por motivos familiares…

-¿Familiares? Ah, ya, bueno… Verás chaval, me tendrás que decir tu nombre completo, tu procedencia y me tendrás que entregar siete monedas de oro para el permiso de estancia.

-De acuerdo, aquí tiene las monedas –Se las entrego. Vaya, qué caro.– Me llamo Rafel Camuñas –Miento, por supuesto.– y soy de un pueblo cercano, Poble Nou.

-Muy bien joven –Apunta el nombre en una libreta y me da un pequeño pergamino donde pone "Permiso de Estancia".– ¡Bienvenido a Tardalona! Te recomiendo acudir a la taberna más popular “El gat Negre” situado en el distrito comercial, ¿sabes donde está, no? –Asiento – Ahí va todo el mundo.

-Muchas gracias guardia.

-Ah jajaja, disculpa, uno no oye esa expresión en este sitio todos los días… Que te vaya bien, chico, y ten cuidado, la gente aquí no es de fíar. –Se marcha andando.–

Justo cuando salgo del puerto había un cartel enorme que ponía “Permiso de estancia: Una moneda de plata” . ¡Maldita sea! Menuda novatada, bueno, mejor haber visto al guardia de buen humor… Ahora ya sé donde ir para obtener información.

Vale creo que es este sitio. Se trata de una casa alta de cuatro pisos donde a la vez la taberna hace de posada. El lugar parece amplio y en la puerta hay mucha gente tomando el aire o vomitando, olía a pis y a ron “El famoso olor a Tardalona”. Entro.

Era un amplio lugar, poco iluminado y estaba abarrotado, se podía ver gente de cualquier rincón del mundo en esta taberna, habían un par de esos llamados africanos, asiáticos o incluso moros, clases de persona que no había visto en mi vida. Sonaba música, se trataba de un trío: uno con una especie de violín, otro con algo parecido a una guitarra y otro con tambores, cantaban una canción popular llamada “Ron, siempre estaré contigo”. Entre la música, las charlas y los borrachos cantando el ruido era ensordecedor. Me acerco a un hombre que estaba sentado sólo y le muestro el único retrato de Blanca, mi hermana, hecho por un artista que paró una noche en nuestra granja durante una tormenta y como muestra de agradecimiento nos retrató en carboncillo. Este individuo olía fatal.

-No la la conozco, pero es muuy guapa, yo me la follaba jajajajaj…

-Disculpe señor, usted va demasiado borracho.

- ¿Sa sabes lo que pasa, sabes lo que pasa? Que tú, tú eres un puto crío ¿T ’ enteras?

Me dirijo a la barra, pues había un sitio vacío. Al lado de ese sitio había un viejo con un ojo vago. El mesero seguro que sabrá algo.

-Disculpe, ¿Está ocupado este sitio?

-Sí, está ocupado por mis mocos –Escupe en el taburete.– ¿Ves mocoso?

-¡Oh, vayase a la mierda!

-Jajajaja, me gustas chico, tienes carácter, ten, coge mi sitio, me da igual sentarme sobre mis gapos.–El viejo se levanta y en vez de sentarse en ese taburete escupido, le pega una patada y se va corriendo y gritando.

Me siento, llamo al mesero, se acerca. Se trataba de un hombre mayor, de unos sesenta años de edad, ojos claros. De pelo lacio, largo y atado. Era delgado y era bastante alto. Tenía una cara alargada con una mirada tristona y vestía con un traje marrón típico del momento. Portaba un sombrero rojizo de marinero.

-¿Qué tal chico?, no hagas caso al viejo Carreres, no está en sus cavales. me llamo William Joseph, pero me puedes llamar Billy Joe, bien, soy el encargado de este lugar, ten, invita la casa –Me extiende un vaso de Ron.– esto aquí es como el agua. ¿Qué te trae por aquí?.

-Verás –Le extiendo el retrato.– Busco a mi hermana, desapareció hace un año, mientras yo dormía y me llegó un chivatazo de que la habían llevado a esta ciudad. –Se lo doy.–

-Mmm –Lo examina.– Me suena y sí, creo haberla visto, ayer por la noche, con un italiano rico de esos que se vienen de fiesta. –Me devuelve el retrato.–

-¿Me puedes decir su nombre?

-Va, sí, porque ese chico es un auténtico gilipollas, un tal Marco Rossi, Russo…Vale, es Marco Rosso. Le puedes encontrar en la posada de enfrente, dile que se…–De repente se pone pálido al ver entrar a un robusto y también canoso hombre con pinta de bucanero que se acerca rápidamente.– Hmm… bueno chaval, suerte… He de hablar con un viejo amigo.

Satisfecho, me acabo el vaso de ron y al cavo de diez minutos más o menos me voy. Justo al llegar a la puerta de salida todo el mundo giró sus cabezas para ver la pelea a puño limpio entre Billy Joe y ese viejo bucanero. Me voy de este sitio.

sábado, 24 de julio de 2010

Tardalona 1

-Dicen que por las noches, la pequeña ciudad antigua Tardalona, al igual que muchas ciudades, cambia. La que por día es quizás una de las ciudades más antiguas de Catalunya, por la noche se convierte en una ciudad silenciosa y siniestra donde la oscuridad se apodera de todas las calles una a una. La ciudad entonces se convierte en un lugar salvaje y peligroso donde los débiles se encuentran a merced de los más fuertes, es ahí entonces cuando reina la violencia, el crimen y el caos... y el ron por supuesto.

-Bah, ese infierno es un mito... Ya verás como no existe, he navegado por aquí un millar de veces y no he encontrado nada, NADA.

-Sigue navegando, yo te pago, no me cuestiones... Ajá! ¿Si Tardalona no existe, cuál es esa ciudad, esa que hay dentro de esa bahía o albufera?




·1



Tardalona es una municipio situado en algún lugar de la costa brava, escondido para todo aquel que no sepa llegar.

Tardalona era un lugar apto para el crimen, se encontraba en un lugar discreto y su localización estratégica la convertían en un escondite perfecto donde sólo se podía llegar por un estrecho sendero y por el mar. Al parecer un grupo de marineros errantes, piratas si lo preferís así, encontraron este sitio e hicieron de él su "picadero". Con el tiempo fue prosperando llenándose de criminales hasta que llegó, en 1614, desde Francia el conde catalán Francesc de Tardal.

Francesc de Tardal fue el primer noble en fijarse en este territorio tan estratégico. Mandó allí a toda su flota y, tras seis semanas de una durísima batalla, se hizo con la ciudad. Lo primero que hizo fue renombrarla según su apellido y levantar fortificaciones haciendo de este escondite una auténtica fortaleza infranqueable. Tras unas cuantas reformas básicas en el ámbito civil y urbana, Francesc de Tardal se construye su majestuoso palacio y vive allí unos veintitrés años, hasta la fecha de su muerte. En ese periodo de tiempo la ciudad experimente un gran auge económico.

Tras la muerte de Francesc de Tardal la pequeña ciudad queda en manos de Jan de Tardal. Jan de Tardal era una persona muy curiosa y vital y no tardó en abandonar su ciudad. Pero lo era de curioso como lo era de imprudente, pues fue él quien, un miércoles, dejó su localidad al segundo de su padre Pompeu Bordas.

Pompeu Bordas era un auténtico desastre. Era un joven arquitecto rechazado por la sociedad francesa debido a sus tres adicciones: el ron, la comida y las mujeres. Vivió exiliado como un vagabundo hasta que se encontró con Francesc de Tardal quien le ofreció empleo a cambio de viajar a su nueva ciudad. Fue él quien construyera los edificios insignea y organizara urbanísticamente la nueva ciudad de Tardalona. Con el paso del tiempo se hicieron muy buenos amigos hasta que el conde murió. Ansioso por tomar las riendas de esta ciudad fue él mismo quien apoyó a Jan de Tardal a marcharse de Tardalona.

Lo primero que hizo don Pompeu Bordas fue abrir unas nuevas quince tabernas, tres para cada uno de los cinco distritos de Tardalona (En realidad, lo que Pompeu entendía por taberna, era en realidad comida, ron y prostitutas bajo un mismo techo) y declaró que todos miércoles sea fiesta local, pues fue un miércoles el día que Pompeu sube al cargo de Tardalona. La alegría fue inminente, pero las risas y las carcajadas con el tiempo fueron tapadas por la corrupción y el olor a pis y a ron.

Fue en ese instante cuando empieza a haber en toda Europa un éxodo del crimen hacia Tardlona. Donde una vez había prosperidad ahora sólo hay corrupción y caos.

. . .

Corre el año 1645, me llamo Ferran Corominas, he venido para encontrar a mi hermana.

martes, 12 de enero de 2010

De las navidades a la salvacolina

PRECAUCIÓN: ESTE POST PUEDE HERIR A MENTES SENSIBLES Y PUEDE CAUSAR ATAQUES EPILÉPTICOS A PERSONAS PROPENSAS. SI ES USTED PROPENSO A ATAQUES, CONSULTE AL MÉDICO. LOS QUE LE DAN IGUAL TODAS ESTAS BLOGFEMIAS PUEDEN LEER Y DISFRUTAR EL SIGUIENTE POST. ESPERO QUE OS GUSTE A TODOS!


Casi dos semanas de cenas familiares, suculentos manjares, postres exquisitos, turron a mansalva, chocolate por doquier, y un sin fin de beber coca-cola mezclada con cualquier abominación... El paraíso para muchos, y para mí claro.

Pero la naturaleza es sabia, y cruel. Y me eligió a mí, la preza fácil, el chico de buen comer, el que mantiene una relación amor-odio (más amor que odio) con el chocolate., el que nunca se niega a repetir los suculentos manjares, el que siempre encuentra restos de salsa para sopar con el pan, el que se acaba un turrón él sólo en un par de días, el primero en sentarse en la mesa y el último en abandonarla, el que se prepara chocolate espeso con tostadas con nocilla todas las mañanas...
Reitero, la naturaleza es cruel, fui un elegido, fui el que se llevó un virus estomacal justo al acabar las fiestas. Justo a mí, justo en ese momento... Que mala suerte.

Resultado, combinación de síntomas hediondos, nauseabundos, asquerosos, grotescos, repulsivos, repugnantes... (preguntadselo a cualquiera sino).

A un perfecto mejunje de gases estomacales emitidos por todo orificio de mi castigado cuerpo en perfecta armonía con una constante cascada de heces acuosas y salobres fui sometido por la sabia naturaleza durante 3 días en dos impredicibles oleadas, limpiando mis intestinos y ensuciando mi pobre inodoro, dios se apiade de él.

Cada vez que visitaba el baño, mi trasero adquiría el poder de resucitar el alma de 10 de cadáveres en putrificción, el poder de 100 bombas fétidas de huevos crudos explotando en una maravillosa y hedionda sintonía, el poder de hacer aparecer 1000 mofetas defendiendose por su hedor, el poder de no asistir a clase 3 días, el poder de hacer escribiendo un post sobre este asqueroso asunto, el poder de que ésto me dé asco hasta mí mismo...

Pero como es sabido, todo lo hediondo se acaba (nada es para siempre, dicen). Con la llegada de la mágica Salvacolina (loperamida) mi maldición, que en el fondo se convirtió en mi bendición, se desvaneció tan rápido como vino. Da impresión lo rápido que hace en efecto estos pequeños comprimidos, con dos ya se me ha pasado todo (no me extraña que el máximo diario sean 6). Me encuentro bastante mejor, aunque vacío, y espero volver mañana a la rutina.

Pero que mis compañeros, amigos o familiares no se queden tranquilos, pues la Salvacolina (loperamida) sólo es un antidiarreico y por tanto no tiene efecto ninguno contra los gases. A los testarudos y ruidosos gases les quedan otra historia, mas pasiva, pero igual de importante.

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Después de esta blogfemia tengo que aclarar que todo está escrito muy rápido, como casi todo el blog, y que si notais un error en argumentación o ortográfico me lo cuentan y lo solucionamos.

Un abrazo!

viernes, 30 de octubre de 2009

Un día praxiteliano

7.30, el praxitelístico despertador suena, me levanto con un aire heriático. Salgo de mi adintelada, pero serena, casa y me dirijo, hacia el colegio. Espero a la áuriga. Al subir a ella, me siento al lado de un anciano tan rígido como un kuros con aires helenísticos, de vejez. Me pregunta cuando se tiene que bajar para llegar al ágora, como la polis tiene un plano hipodámico no fue dificil contestarle.


Me bajo delante de un templo de planta cuadrada, con un pesado Polícleto (el joven) intentando hacerlo redondo ayudado por Platón. Este ultimo, de espaldas anchas, intenta mediante la dialéctica hacerlo redondo cogiendo la idea de circularidad, no lo consigue.

Sigo mi camino y un tipejo muy pesado, barbudo, ojos saltones y bajito, que se hace llamar Sócrates, me empieza a hablar, le digo que por ahi vi a un sofista. Entonces este tipejo llama la grandullón de Platón y sacan sus mazas...A por el hereje.

Cuando casi arribo a clase, me encuentro con un tal praxíteles, me dice "bésssame divino". Y me voy corriendo. Al llegar al megarón de mi colegio, me encuentro a mi profesor de filosofía, cuyo cuerpo parece esculpido por el mismo Lisipo al cuadrado, después de hacerme una extraña pose que me recordó a praxíteles, me voy corriendo hacia el examen de historia del arte.

Mierda, se me ha olvidado el martillo y el cincel en casa, a ver si al empollón de Fidias le queda alguno de sobra. O me tocará toda una tarde castigado con el segundón de Leocares o el acoplado de Lisipo, sería la peor tragedia.


Esto sí que es una rayada muy praxitelística... Praxitelísticamente me despido, un abrazo!