jueves, 10 de febrero de 2011

Hoy recomiendo: Alan Wake

Mi primera vez que escribo de videojuegos en este blog. No me considero un "gamer" pero en mi defensa puedo decir que he jugado a muy buenos juegos y a otros no tan buenos. Han pasado por mis manos muchísimos juegos, desde el Michael Jackson Moonwalker, hasta el Dead Red Redemption. No obstante, de entre todos los que he jugado (que han sido muchos) no tengo ningún juego favorito, pero, en cambio poseo un recuerdo muy especial de aquellos juegos que me han hecho disfrutar de lo lindo.

Es verdad que yo dedico mucho mayor tiempo a jugar a juegos de deporte (FIFA 11) o de tiros (Call of Duty) comparado con otros, principalmente por jugabilidad o diversión en sí. Pero esos juegos, que hay muchos, sólo me aportan diversión... pero nada más. Es aquí cuando entran en nómina estos juegos que al finalizarlos me dejan un buen sabor de boca y una sonrisa en la cara, similar a la sensación de haber acabado un buen libro. De entre todos estos juegos, hoy os hablaré del último juego de estas características que he jugado. En efecto, hoy os hablaré sobre Alan Wake.





Desarrollado por la propia empresa Remedy y con el apoyo de Microsoft Games, Alan Wake es un thriller psicológico cuya historia se encuentra dispuesta en capítulos a modo de serie de televisión. Sin ser demasiado galardonado y sin ser tampoco un éxito en ventas, Alan Wake es, según mi opinión, uno de los juegos modernos con mejor argumento.

Alan Wake nos cuenta la historia de un famoso escritor, llamado Alan Wake, quien, por falta de motivación e inspiración, es llevado por su mujer a Bright Falls, un pequeño pueblo de estados unidos situado en medio de un paraíso natural. Lo que en principio sería unas plácidas vacaciones para él y su esposa Alice acaba convirtiéndose en una auténtica pesadilla al llegar a la noche donde misteriosamente desaparece Alice. Es ahí cuando nuestro protagonista sale en su búsqueda luchando contra la oscuridad y gente poseída por ella usando, ademas de armas convencionales, la luz. A nuestro protagonista le ocurren numerosos acontecimientos tan inverosímiles como inesperados, además de alguna situación aburda. La historia se va volviendo compleja a medida de que avanza el juego concluyendo con un final sorprendente y abierto.

Alan Wake posee una historia exquisita con mucha influencia y cientos de guiños. Se trata de una historia muy inspirada en los clásicos de la literatura de terror como Stephen King o Lovecraft, además de muchas películas, como las de Hitchcok o series televisivas como Lost o La Dimensión Desconocida como pricipales influencia. La historia de Alan Wake no es más que una metáfora de la lucha entre la luz y la oscuridad, una oscuridad que no siempre es externa a las personas, una oscuridad que nos domina. Para defenderse la oscuridad el protagonista hace uso de la misma luz. También podemos ver que está muy presente el apartado Psicológico donde es dificil distinguir entre la verdad y el sueño o la imaginación. Alan Wake, en síntesis significa AWAKE, despierto. Despierto está el protagonista en toda la historia.

En cuanto a la historia, Alan Wake no tiene pérdida. Veamos el apartado técnico.

Alan Wake posee unos gráficos soberbios. Es uno de los juegos que más han innovado en la forma de emplear, jugar y hacer efectos con la luz, contrastándola con la oscuridad. También la naturaleza y el agua están muy bien logradas. Sin embargo, lo que no ha conseguido o avanzado gráficamente ha sido en el apartado de expresión de las caras de los personajes.

El sonido no se queda para nada atrás. No solo hablamos de unos efectos sonoros bastante acordes a las acciones, hablamos de una muy buena banda sonora. Una banda sonora que te puede deleitar con un par de temas en los momentos claves que te hace que te sientas metido visual y emocionalmente en la trama. Además el trabajo de doblaje fue impecable, con muchas voces conocidas y una buena coordinación.





La jugabilidad es algo de lo que más miedo me daba. Con Alone in the Dark (otro juego anterior de la misma empresa), se prometió mucho sobre este aspecto anunciando una jugabilidad innovadora pero, sin embargo, acabó siendo muy nefasta. La jugabilidad del Alan Wake está bastante decente, no perfecta, pero bastante decente. Con el tema de la innovación con el uso de la linterna han estado muy acertados. Además responde muy bien en el apartado de shotter y han combinado muy bien la acción con la cámara lenta. sin embargo a veces te cansa la lentitud y el aparentemente nefasto estado de forma física del personaje, quien se cansa enseguida.

Si hay algún apartado que nos podemos quejar son los de la duración y el de la variedad.

En cuanto a variedad, el juego no da la talla comparado con sus demás apartados. Ni hay muchos tipos armas, ni hay muchos tipos de enemigo y eso es algo que a la larga cansa. Si bien es verdad que han intentado paliar esto con numerosas situaciones especiales o la posibilidad de poder matar de diferentes formas, es cierto que el juego se te puede hacer bastante repetitivo. Además hay partes donde los enemigos parecen que están ahí sólo para relleno.

Otro punto negativo se lo lleva la duración. Estamos hablando de un juego donde atractivo reside en la historia, pero la historia dura apenas seis capítulos. Acabados los capítulos nos encontramos sin un modo online, cooperativo, o misiones secundarias, sólo nos encontramos con objetos coleccionables no muy atractivos. También es cierto de que hay dos DLC (contenidos descargables) que te ofrecen una continuación en la historia dejándote un final un poquito más definitivo. Aunque para mí, el final del juego sin DLC es mejor y te deja con mejor sabor de boca.

En suma, a pesar de sus errores como es la variedad o la duración, Alan Wake es una historia épica que te atrapa tanto o más que otras grandes historias de la literatura o televisión. Con una historia única, muchísimos guiños y detalles, además de poseer un apartado gráfico y sonoro impecable, Alan Wake se ha ganado un sitio bien merecidamente en este pequeño blog. Os lo recomiendo a todos, no tiene pérdida.

Muchas gracias.

lunes, 7 de febrero de 2011

El otro fútbol

Hace muy poco empecé a interesarme por el fútbol americano.

El jetlag en Argentina me pegó muy fuerte, sobretodo las dos primeras semanas. Me acostaba tarde pero me levantaba temprano. Fue así como por las noches empecé a ojear la programación nocturna. No, no había porno.




SI hay algo que podemos rescatar de la televisión por cable argentina es su amplísimo repertorio de canales, superiores a los del cable europeo. Podemos encontrarnos no sólo con buenísimos canales de cines y series como Warner, HBO, sino también con más y mejores canales de música, de documentales o de deporte. Hay un nivel exageradamente superior en cuanto a canales de deporte, destacando, sobretodo, ESPN "el líder mundial en deportes".

Pues resulta que mirando ESPN por las noches he descubierto (para mí) el distante y diferente mundo del futbol americano. Miré bastantes partidos, muchos de ellos enteros. No sólo he visto partidos de la NFL sino que tambien he visto algunos de la NCAA (La liga universitaria).

El fútbol americano es un deporte aparentemente muy cerrado. Un deporte donde casi sólo se juega a nivel de élite en EEUU. Un deporte que prácticamente vemos en las películas, muchas veces, bajo el nombre de Rugby. Por estos factores, el fútbol americano junto con el baseball (en menor medida) es unos de los deportes sinónimo de la cultura americana y su patriotismo.

El fútbol americano dicen que se inventó para simular y hacer una especie de "guerra sana", donde sus exageradas armaduras te llevan a pensar que es un deporte de mucho contacto físico, una auténtica batalla. Pero lo que muy pocos escépticos los cuales tildan el fútbol americano como un deporte salvaje y de bestias, no saben es que el fútbol se parece más a una partida de ajedrez que a una batalla.

El fútbol americano tiene un objetivo: avanzar. Avanzar hasta llegar a la zona de "touch down". Para ello se despliega el juego desde una única formación estática que parte de donde se ha parado el juego. Esta única formación estática inspira monotonía para los mas ignorantes a este deporte pero en cambio ésta posición posee innumerables variables. Es ahí cuando podemos destacar a los entrenadores.

Los entrenadores no sólo tienen que idear, inventarse y saber usar jugadas sino que también tienen que saber defenderlas. Es por todo esto que hay uno o más entrenadores de ataque y otros de defensa en cada equipo. Los entrenadores poseen una enorme relevancia (no mediática) en comparación con los entrenadores o managers de otros deportes de equipo. Los entrenadores son unos auténticos estrategas. Y no es en el contacto físico sino en la estrategia lo que ha llevado a comparar el futbol americano con las batallas, unas batallas donde lo más importante no es el armamento sino la estrategia.

Pero no todo es deporte en el futbol americano. Hay una gran cultura por detrás.




Partimos de la base que no hay clubes, sino franquicias. Esto hace que, para un aficionado, haya casi más identificación hacia su estado o hacia su ciudad que hacia su equipo, el cual puede cambiar de lugar de un año a otro. Dentro del patriotismo americano hay un subpatriotismo de estados y ciudades.

Otro aspecto a destacar reside en la ceremonia de ver un partido, una ceremonia llena de rituales. Estos pequeños rituales son los que marcan de una forma la cultura americana y los que forjan una estrecha relación entre el deporte o espectáculo y los aficionados. Hay una infinidad de rituales: El ritual de ir a un estadio con toda tu familia, el ritual de ver como un famoso canta el himno, el ritual de babear mirando las cheerleaders, el ritual de ver a los músicos y comer perritos calientes en el entretiempo o el ritual de ver como uno de tu instituto o universidad ha entrado en el draft y ahora está en el equipo de tu ciudad. Es algo muy cultural y muy característico. Es tan característico que no se ha podido extrapolar a un nivel importante a ningún otro país.

Pero además de deporte y cultura, el fútbol americano es puro espectáculo. Sobretodo si hablamos de la superbowl.

La superbowl es como la final de la champions de los EEUU, pero mil veces más espectacular. Como gran finalísima hay una expectación tremenda. Es de los eventos más visto por televisión en el mundo, infinidad de espectadores contemplan la final del deporte más americano. No sólo hay fútbol en la superbowl, hay también varios artistas invitados, artistas muy famosos, además nos podemos encontrar con el estreno de decenas de trailers de las películas o videojuegos con más producción que vendrán a lo largo del año. La superbowl es también uno de los momentos donde se invierte más dinero en publicidad. Es todo un show, un show imperdible.

En definitiva, el fútbol americano es un deporte, que si bien es disfrazado de deporte violento, es casi completamente estratégico con una misión única que es avanzar. Una especie de "batalla sana" estratégica. Pero no sólo es un deporte sino que también se trata de un auténtico símbolo de la cultura americana, una cultura plagada de detalles y "rituales" típicos de los EEUU. Y, por si fuera poco, es un deporte tremendamente comercial, donde el espectáculo, la publicidad y el deporte se juntan en uno, destacando como mayor exponente la Super Bowl, la final de la NFL.

Yo, personalmente veo al fútbol americano como un deporte dificil de seguir (debido al horario) pero apasionante. Si bien al principio cuesta a causa del desconocimiento y los prejuicios como "deporte bruto", resulta una auténtica exhibición estratégica. Destacando, como no, el espectáculo y lo que es la ceremonia. Ver un partido de fútbol americano es como contemplar un museo de cultura americana, un museo con tanto detalle que te desvela una cultura única, te guste o no.

No obstante, sinceramente, ni soy un experto ni un asiduo seguidor, pero os invito a todos vosotros a ver un rato el fútbol americano. Sabidas las reglas básicas, es muy sencillo, atractivo e intuitivo.

Agur y a disfrutar.

viernes, 4 de febrero de 2011

House of the Rising Sun

Casi está a punto de amanecer. LLevo bastantes meses así, durmiendo muy poco y viendo el amanecer todos los días. Mi tercer hijo murió ayer en la guerra, el último que me quedaba. Joder, no hay nada peor que enterrar a un hijo. Ahora vivo sólo en esta casa alejada de la mano de Dios, a salvo de la guerra pero en la triste soledad.

A lo largo de mi vida he visto muchas cosas. He visto las ataques aereos que parecían auroras boreales, he visto reflejos de las bombas nucleares, he visto masacres enteras y campos de cadaveres, he visto capitales arrasadas...He vitsto mucho, La mayoría trágico, por supuesto, pero lo único que he visto que me diese paz de verdad es el amanecer.

Está amaneciendo. No sé si el sol es el astro de mi signo, aunque tampoco sé de que signo soy. No sé si es porque simboliza lo único que da brillo en mi vida cuando no me queda nada. Parece estúpido pero cuando uno se convierte en un anciano desdichado empieza a valorar los detalles de la vida. Quizás eso me evade. Quizás me estoy volviendo loco.

El sol ya ha salido. Tengo que irme. tengo que abandonar esta casa una vez más para ver enterrar a mi hijo. No sé si llegaré, y menos si regresaré vivo. El camino es muy largo, y apenas me queda gasolina. Dudo que encuentre en el camino. No hay nada peor que ver enterrar a un hijo dije, pero debo despedirme.

Dejo la casa sóla, con la única protección de la luz del sol. Espero que sea suficiente.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Shake the disease



Ahí te veo, ahí estás. Yo te miro, pero tu simplemente me ves. No hay nada más especial para mí que tus saludos de la mañana. Todos los días es igual. Al salir a la calle, cuando te acompaño, al caminar bailas, vuelas. Es algo que no todos aprecian, te aprecio y mucho. Cuando te dejo en tu casa, camino sólo disfrutando de ese momento efímero pero especial que es estar a tu lado aunque sea un poco.

Ojalá pudiese romper el nudo que se me forma en mi garganta cada vez que intento decirte lo mucho que te quiero, lo mucho que te amo. Pero ese nudo puede ser que esté ahí por algo, no sé. Ojalá te pueda decir aunque sea un diez por ciento de lo que veo, de lo que siento.

Pero por lo menos sé que siempre estarás ahí, seguirás saludándome, seguiré acompañándote. Eres lo que me mueve día a día, aunque no lo sepas. Eres mi musa, eres todo lo que quiero. Sé que estarás ahí cuando pueda romper ese nudo de mi garganta. Te amo.

lunes, 17 de enero de 2011

Bosque

Era de noche, llovía. Las gruesas gotas al caer atravesaban con increíble facilidad el espeso follaje de aquel denso bosque caducifolio. La luna estaba llena y nadie lo sabía pues no se veía. El cielo era negro, muy negro. La única iluminación era los rayos, el único sonido los truenos. Los truenos, y la lluvia claro. Era un auténtico diluvio. La lluvia ya estaba desde hacía cinco horas, pero es en ese momento cuando diluviaba. Parte del suelo era todo fango, lo demás, era sólo húmeda hojarasca.

Y estaba él huyendo.


Vestía con chubasquero, portaba sombrero, y eso le ocultaba parcialmente su cara, una cara de terror. No sabía porque corría o de que huía. Quizás lo hacía por instinto. Llevaba casi diez minutos de sprint. No sabía nada, sólo sabía que estaba sólo bajo la tormenta en este bosque frondoso. Sólo sabía que tenía que correr. Sus fuerzas disminuían, era duro correr bajo la amortiguación del fango y de la gruesa hojarasca. También era duro volver a correr después de tres años de prácticamente inactividad física. Las zancadas se le hacían pesadas, bajaba el ritmo, tenía que parar. Pero no, debía seguir corriendo, debía seguir corriendo. Hasta que se resbaló.

Dos, tres, cuatro vueltas carneras hasta acabar en un charco de fango. Se le había caído el sombrero. La lluvia no cesaba. Se intentó reincorporar, sus piernas no le terminaron de responder, acabó de rodillas en el fango. Intentó levantarse. Le vio venir, estaba muy cerca. Se cayó de espaldas. Se le acercaba, parecía disfrutar el momento, gozaba de la situación, su mirada reflejaba un claro deseo de acabar con su vida, lo deseaba, lo tenía que hacer. El hombre no podía levantarse, el fango y sus piernas no se lo permitieron. Intentó gatear hacia atrás pero se topó con una enorme roca que le impedía retroceder, no podía escapar. Mientras tanto, el otro hombre se le quedó mirando desde una distancia. Se encontraba en una situación donde sólo se le puede ver de contraluz. El hombre tendido en el suelo no le puede ver la cara, sólo podía ver su silueta. Era otro hombre, portaba un hacha, ÉL hacha.

-Vaya, vaya, vaya. Pero si es el último bastión de vida de este lugar ehh, jajaja me cago en la puta, creí que me los había cargado a todos. Ahora dime, ¿Estabas con los otros?.- Su voz era dura y áspera, pero bastante clara.

-¿Qué?- Replica el hombre, que estaba horrorizado, con la vaga ilusión de que todo esto era una confusión y de que no le había pasado nada a nadie.

-A ver, ¡Que están muertos! Yo mismo les maté... Pero te he hecho una pregunta, ¿Estabas con los otros verdad? ¿Si es así por qué no estabas en sus tiendas de campaña?- Parecía algo impaciente, lo que en un principio era un momento de gozo para él ahora parecía que este asunto se le estaba yendo de las manos. Tenía que apresurarse y él mismo lo sabía. Y más si no pertenecía al grupo de los otros.

-Pero, ¿po-po-por qué?

En ese instante el asesino se acercó y colocó el hacha en la amplia frente del hombre arrinconado. Es ahora cuando el otro podía ver más o menos el aspecto del asesino. Parecía alto, vestía con una chaqueta larga, sin embargo no podía ver sus rasgos faciales, la oscuridad seguía ocultándolo casi todo. Notaba el ruido de las gotas al rebotar con el metal del hacha. Sentía como el agua se mezclaba con la sangre derramada en ésta y bajaba hasta su boca. Es ahí cuando se dio cuenta de la enorme cantidad de sangre que albergaba la letal arma. La lluvia seguía, pero disminuía.

-Te hice una pregunta.- Su ira aumentaba.

-...No.

-¡Me cago en la puta!, ¿y quien demonios eres? ¿Qué hacías sólo en medio del bosque?- Aprieta aun más el filo del hacha a la frente de la víctima.- jaja, son mis modos, me gusta saber algo de mis víctimas antes de matarlas. -Para de llover, se empieza a aclarar el cielo.

-No lo sé, me desperté en este bosque, hará unas horas.

-¿Acaso me tomas el pelo? sé que sólo eres un maldito poli, o sheriff , o guardabosques que ha fracasado en su trabajo.

-No...-Alza la cabeza hacia el cielo, la baja algo asustado.- Vete, vete, márchate, en serio, te lo ruego.-Más que una súplica, parecía una advertencia.

-Me tienes harto mocoso -prepara el hacha en posición de ataque.- ¿últimas palabras?

-Mira al cielo.

El asesino mira al cielo, y se ciega debido al brillo de la luna. Estaba llena. Es ahí cuando se puede apreciar el aspecto del asesino. Lo único que podemos destacar, lo verdaderamente importante de su aspecto, fue la cara de sorpresa, desesperación e ira al bajar la mirada y no encontrar a su víctima. Después de hechar un vistazo rápido en un ambiente mucho más iluminado, escuchó un ruido a sus espaldas. Confiado se gira en redondo.

Lo siguiente que vio, acto seguido, fue una mancha negra que se cierne sobre él, Debido a la rapidez del momento, no fue capaz de distinguir nada forma alguna. Sólo oscuridad. Fue un momento fugaz, un momento fugaz que acabó con su vida. A penas le da tiempo de enterarse de nada, lo último que sintió fue horror, lo último que vio fue la luna.


FIN