lunes, 7 de marzo de 2011

Desde la entrada

Vaya, si señor, lo he visto. Ahora después de verle por fax lo tengo bastante claro.




Se llama Bruno Gama y trabaja aquí desde hace varios años, en el complejo B si no me equivoco. Es un tipo muy serio y reservado... y bastante extraño.

Bastante extraño no por su forma de ser, que tampoco es muy normal en sí, sino por sus acciones. Verá, como usted sabe, vigilo este sitio ocho horas al día desde hace unos quince años, entonces por lo tanto le veo todos los días ¿me entiende?.

Bueno, es igual, resulta que este señor no sólo acude a este complejo en su horario laboral, sino que también acude algunos fines de semana por la noche, horario muy extraño.

Lleva unos meses viniendo a esas horas, él me cuenta que viene a hacer "horas extra".

Claro que le dejo pasar, el tiene el carnet de trabajador y yo tengo la obligación de abrir la puerta del complejo, son cuestiones estructurales básicas en la empresa. Pero no son los horarios lo que más me inquieta.

En primer lugar, por las noches nunca se dirige a su complejo laboral, siempre va en dirección a la zona de almacenes, una zona donde nunca nadie suele pasar mucho tiempo.

No, no he conocido a otro trabajador que tenga interés especial este lugar.

¿Cuánto tiempo pasa? No lo sé, nunca lo supe. Le veo venir siempre todas esas noches, pero nunca le he visto salir.

No señor, en este complejo no hay otra salida ni vía de escape que no sea la mía, se lo aseguro. Y no, nunca le he visto salir, nunca, pero aun así lo veo siempre.

No me pregunte a mí cómo, pregúnteselo a él en todo caso... Pero ahora que lo pienso fue justo el fin de semana pasado cuando pasó algo particularmente extraño.

Resulta que entra con su habitual furgoneta a una de estas horas extrañas, le dejo pasar.

No, no puedo seguirle, mi obligación es quedarme aquí, si alguien se da cuenta de que abandono mi puesto para seguir a otro me voy a la calle enseguida.

Da igual, lo que ocurrió es que, mas o menos, tres horas más tarde acude otro coche diferente. Pero el conductor era el mismo, el conductor era Bruno Gama.

No, no le vi salir de aquí, se lo aseguro, además su propia furgoneta seguía estacionada en el parking del complejo. ¿Que qué se hace ahí? Sólo sé que es un centro de desarrollo I+D, aunque nunca he visto ningún avión, ordenador o microondas salir de aquí, ¿sabe?.

No, espere, cálmese. Se lo aseguro, era la misma persona. No sólo llevaba el mismo traje y peinado, -la misma apariencia- sino que también se comportaba y comunicaba igual. ¡Por si fuera poco hasta me enseñó su identificación!

¿Qué me dijo? Que venía a hacer "horas extras". Después me guiñó el ojo, parecía de muy buen humor.

¿Que qué hice? le abrí la puerta, por supuesto.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Russians



Esto es una mierda. Ya pasaron cuarenta años, cuarenta malditos años. No se dan cuenta de nada, creen que nos da igual, que no nos importa nada... ¡Falacia!. No sólo hay agentes, espías, bombas, cohetes, satélite... No sólo hay información, también estamos nosotros.

Guerra fría, guerra de información, guerra estática, guerra de especulaciones, en definitiva, guerra cerrada y sin diálogo.

A lo largo de estos 40 años hemos vivido con miedo, con miedo a las bombas de Oppenheimer, conmiedo a volver a enviar a nuestros hijos a guerras inútiles como la de vietnam. Nos eseñan a odiar, nos enseñana a odiar a lo diferente. Nos enseñan a odiar a Gorvachov, a Fidel, a todos los comunistas.

¿Para qué tanto odio? ¿Qué más da que ellos son comunistas? ¿Por qué debemos jugar con la bomba atómica con la bomba H? ¿Por qué no hablar como hermanos?

Estoy harto. A la mierda la ideología. Poseemos la misma biología, todos somos seres humanos, todos somos iguales.

Ellos también aman a sus hijos, o al menos eso espero.

jueves, 24 de febrero de 2011

Pena de muerte

-¿Y en tu país hay asesinos?

-Ya no, los matamos a todos.




-¿Por qué?

-Por asesinos.

-¿Pero usetdes no están haciendo lo mismo?

-No, es diferente. Ellos lo hacen por maldad, nosotros por justicia.

-Entonces ¿es justo asesinar a un asesino?

-Asesinar no... ejecutar sí.

-¿Que diferencia hay?

-La intención, cuando uno asesina es por pura maldad, cuando nosotros ejecutamos a los asesinos es por precaución.

-¿Precaución a qué?

-¡Pareces tonto! precaución a que sigan matando, a que sigan jodiendo familias.

-¿Y si mataron por necesidad o porque no les quedaba otra?

-Nunca hay necesidad de matar.

-Eso ya lo sé, pero a lo mejor mataron en su defensa propia o porque les estaban arruinando la vida...

-Eso no importa, lo importante es que asesinaron y tienen que pagar por ello...

-Con su vida, ya. Pero vosotros ejecutando a los asesinos no hacéis más que "abaratar" la vida y su valor.

-Al contrario, hacemos mostrar a "los malos" lo caro que pueden pagar por arrebatar una vida.

-¿Cuántas personas mataron cada uno de los ejecutados?

-Casi todos mataron a una persona, lo suficiente para ir a la silla eléctrica.

-¿Cuántos delincuentes has ejecutado a lo largo de tu vida?

-Casi un centenar. Todo por la justicia.


FIN

lunes, 21 de febrero de 2011

Apocalipsis Zeta

El incidente, ahora llamado día H, comenzó el seis de junio de 2020 en Maryland, EEUU. La siguiente información fue extraída del FBI (o lo que quedaba de él) poco despues del final de los acontecimientos.




EL COMIENZO


James Borgman, quien se había criado en medio del campo con su familia ortodoxa judía, descubre que la torá anuncia un inminente apocalipsis zombie que debastará a casi toda la raza humana.

En un intento por salvar la especie, compra un terreno y construye un bunker-laboratorio para buscar una posible medida preventiva. Contrata para ello a dos bioquímicos, también judíos.

El seis de Junio del 2020 James Borgman se convierte, por accidente, en el primer zombie que se ha registrado, después de más de quince inyecciones de diferentes "vacunas preventivas".

La torá es infalible.


LA CURA

Bob Milner de Chicago, Illinois, un joven dependiente de videoclub, se había críado viendo películas de zombies. Gracias a su trabajo se vio todas las películas de zombies que existen.

Una mañana antes del día H, Bobby fue abandonado en el McDonalds por "su chica". Pocas horas después le confirman que padece una fuerte diabetes hereditaria. En ese instante deseó que el mundo se fuese al carajo, que hubiese un apocalipsis zombie, para que el mundo le deje en paz y todo se acabara.

Para su alegría al cabo de seis días los zombies arribaron a Chicago acabando con todo. Con todo, menos con Bobby, a él ni le habían tocado, a él le habían ignorado. Atónito, buscó a alguien en su misma situación, pero sólo encontró a uno: su padre. Lo siguiente que hizo fue llamar a la policía.


EL MAÑANA


Tras el suceso de Robert Milner se descubrió que los zombies rechazaban toda sangre que no tenga insulina. No tardó mucho el gobierno en actuar.

En 2028, los zombies acabaron con casi toda la población mundial. Sin embargo un grupo de embriones fecundados con el gen de la diabetes ya se ha desarrollado. Cuando cumplan los diez años, estas personas empezarán con la caza de zombies. Se estima que en el 2080, el 81 por ciento de la población global será diabética

Hay futuro para la humanidad, un futuro sin insulina.


FIN

domingo, 13 de febrero de 2011

La habitación blanca

Imaginemos una sala blanca. Es cuadrada y la ubicación y la finalidad de la casa carecen de explicación. Sólo es destacable que es una habitación blanca de más o menos treinta metros cuadrados. En ella no hay ventanas ni puertas, sólo hay un grifo que proporciona agua y un retrete, además de un cuchillo. Todo blanco.




Hay siete personas: Una madre y su hijo, una señora mayor, un africano que no entiende nada de español, el presidente de los EEUU (Que tampoco entiende nada e español), un asesino en serie y un policía barrigudo y bonachón que le tenía esposado. La madre y el niño se encuentran en una esquina, el policía y el asesino en otra, y el africano en otra y el presiente en la última. La señora se encontraba dormida en el centro. Estaba a punto de despertarse, se notaba.

En una esquina.

-Mami, ¿Dónde estamos?- Pregunta el niño con los ojos rojos, llevaba media hora llorando.

-Mira Nacho, ¡Te he dicho que no lo sé!- Estresada, buscando alguna distracción, se fijó en el reloj de su pulsera. El reloj seguía parado, llevaba la misma hora desde que apareció en ese lugar.

En otra esquina.

-Mire, ¿Ve? hay un cuchillo, no nos podemos fíar de los demás, tienes ue cogerlo. Tiene que haber alguien que tome el control de la situación, y sólo lo podremos conseguir con el cuchillo. ¿Qué quieres, que lo coja ese negro de mierda incivilizado y nos mate a todos? Quizás es un puto guerrillero.-Comentó el psicópata al guardia.

-¡Oh sí, cojo el cuchillo y te lo doy!, ¡Mátame!, ¿No? ¿Tú crees ue soy tonto? ¿Que voy a acercar un cuchillo extremadamente afilado, un arma blanca, a un psicópata que se cargó a trece personas sin piedad, incluído a tres niños? Haz el favor de cállarte. Seguro que no estaremos aquí mucho más tiempo.

-¿Y que es lo que le hace pensar eso? Sólo por curiosidad. ¿No ve que estamos encerrados en un lugar donde ni siquiera nosotros sabemos dónde está ni cómo llegamos? ¡¿No ve que el cuchillo es el único medio de tomar la situación?!

-Ves ese hombre con traje en la otra esquina, ¿Sabes quién es? ¿O es que en la cárcel no os informáis de nada del mundo exterior? Es Anthony Marcuzzi, el puto nuevo presidente de EEUU, fue elegido hace una semana con una victoria aplastante sobre los demócratas.

En las otras esquinas el africano rezaba y el presidente intentaba hacer algo con su movil. De repente se para y grita.

- ¡Oh my god! ¡The coverage is over! ¡We are lost! ¡Finally Al Caeda won! ¡This is the end!

-Hey, espaguetti, ¿no ve que hay gente durmiendo?, ¿Quiere ser más respetuoso?- Dice el asesino.

Entonces el presidente de EEUU fue corriendo hacia el cuchillo, lo coge, y vuelve corriendo hacia su esquina. En el camino pisa a la anciana.

-¡AH! ¡Jesús! ¡¿Qué es este lugar y quiéns sois vosotros?! ¡¿Por qué está todo blanco?! ¡¿Donde está mi marido?! ¡¿y mi perrita Popi?! Hay señor... ¡aguanta Popi!

-Dile a la vieja que chape la boca.-Le dice el delincuente al policía.

-¿Mami, y quién es esa señora? ¿Por qué ese hombre ha cogido el cuchillo?- Tortura el niño a la madre.

-Hay que ser más educado, señora, puede tranquilizarse, nos encontramos en la misma situación- Dice el policía.

-¡Quieres callarte Nacho!- Grita la madre.

-¿Qué? ¿Cómo sabe mi nombre?- Dice el policía.

-Mon dieu, je suis en enfern.-Murmura el africano.

-Disculpe agente, mi hijo se llama Nacho.- Explica la madre.

Ahí es entonces cuando el presidente americano se levanta y se pone pegado al grifo.

-I have the water, I have the power.- Pronuncia victoriosamente.

-Mami, ¿qué ha dicho el señor?.

-No sé nada de Inglés y Cállate, te lo digo por última vez.

-Y Javito, mi nietito, mi ojito derecho, ¡No le volveré a ver!. Mi medicación...¡Mis vitaminas!.- Lamenta y llora la señora.

-¡Abuela, como no te tranquilices, me encargaré yo en persona de meterte a Popi, a Javito y a tus vitaminas en el culo.!- Grita el criminal.- Y en cuanto a ti -Dirigiéndose al presidente.- Me muero de sed.

- No, im sure the water is limited. If you come, I'll kill you- Contesta el presidente.

-Cálmate. O yo mismo me encargaré de que te pudras en prisión.-Amenaza el policía.

-Mami...

El africano se limitaba a observar.

-Oh, por el amor de Dios, ¡¿Qué te he dicho?! ¡¿QUÉ TE HE DICHO?!. ¿NO PUEDES ESTAR UN SÓLO MINUTO CALLADO? ERES UNA CARGA, ERES PESADÍSIMO Y MÁS DENSO QUE NADIE...-Chilla la madre.

-Sé que aun conservas la pipa, puedes mandar a callar a todo el mundo, empezando por las dos señoras.-Tienta el delincuente al policía.


-DIOS MÍO, NO VES QUE NADIE ESTÁ AGUSTO AQUÍ, Y TU VAS HACIENDO PREGUNTAS SOBRE TODO CUANDO SABES, SABES, QUE NO TENGO IDEA DE NADA. SI QUIERES COLABORAR, COSETE LA BOCA... Y COMO NO HAY NINGÚN HILO, PUES TE CALLAS.- Sentencia la madre.
-Shut up everyone!, I have the knife, you haven't nothing.- Grita el presidente.

-Haay, ¡y mi periquito! ¡¿Quién le dará de comer?! Y L'alqueria Blanca.. ¡¿Cómo acabará la temporada!?.

-Sí, sí que la tengo -El policía saca la pistola y se la coloca en la sien del asesino y quita el seguro.- y antes que nada pienso matarte a ti primero, te odio hijo de p...


Y una luz blanca acabó con todo.

De pronto, todo el mundo desapareció, menos el africano (y la habitación por supuesto). Qué se quedó pasmado mirando de un lado a otro. No entendía nada. Acto seguido surgió una voz omnipresente, como un coro, que decía algo, pero irreconocible para el oído humano. Poco a poco la voz se fue aclarando hasta que, al fin, escuchó lo que decía:

"Felicidades, has pasado la prueba. La habitación es tuya. No hagas mucho ruido ni la desordenes, que mañana vienen mis padres."

Y la voz desapareció.